El fallo de Servini puede disparar una rebelión peronista
María Servini de Cubría no sólo reivindicó ayer la independencia del
Poder Judicial sino que quebró el precario equilibrio inestable entre el
gobierno y la oposición. Su fallo suspendiendo la elección popular de
los consejeros de la Magistratura y declarando inconstitucionales los
artículos 2, 4, 18 y 30 de la ley 26855 parece indicar que en la Corte
Suprema ya hay mayoría para ratificar lo firmado por la jueza electoral.
Esto le quitaría sentido a un per saltum del gobierno. Con
respecto al otro camino, la apelación ante la Cámara Nacional Electoral,
este tribunal es conocido por la moderación de sus fallos, pero es
difícil que revierta a la sentencia de Servini, que ahora se convierte
en la abanderada de la independencia judicial. Pero sin duda el dato más
importante de la incipiente rebelión judicial es su repercusión
política. El fallo de Servini podría ser un excelente argumento para que
Sergio Massa dé el paso al frente y se candidatee para diputado
nacional, ahora tal vez acompañado por caracterizados antikirchneristas
como Gerónimo Momo Venegas y el neokirchnerista intendente de Almirante
Brown, Darío Giustozzi. Si el massismo aprovecha el clima de fin de
ciclo para despegarse de la Casa Rosada, Daniel Scioli correría el serio
riesgo de que sus seguidores marchen hacia Tigre y su único recurso
para mantenerse en la carrera presidencial sería anunciar su candidatura
a diputado también rompiendo con el gobierno nacional. El estilo Scioli
no concuerda con jugadas de este tipo. Y si cediera ante las presiones y
fuera candidato por el Frente para la Victoria podría perder ante
Massa. Ayer, aun antes de conocerse el fallo, operadores de aquél
contabilizaban que en los últimos días se habían sumado al proyecto unas
70 agrupaciones políticas. Para Mauricio Macri, el nuevo escenario
tampoco es fácil. La ola opositora que se está formando puede beneficiar
más a la alianza Solanas-Carrió-UCR que al PRO. Macri, como es obvio,
no puede darse el lujo de perder en la Capital. La posibilidad de una
sublevación de la dirigencia peronista que confine a CFK a un rol de
presidente sin poder propio no favorecería al macrismo, cuya expectativa
es que Cristina se debilite recién a pocos meses de las elecciones del
2015, cuando el peronismo ya no tenga tiempo para recuperarse.
Traiciones en ciernes
La posibilidad de una rebelión peronista, siendo grave, lo es menos
que los peligros que se ciernen en los alrededores del poder. Servini,
aparte de jueza electoral, es una de los 12 magistrados federales de
Comodoro Py. A partir de ahora, el resto de sus colegas podrían verse
tentados a emularla, dando una fuerte demostración de independencia.
Esto es, procesar a algún funcionario acusado por hechos de corrupción.
Por ejemplo, la situación procesal de Amado Boudou tiene bastantes
chances de complicarse.
Obsesiva como nunca con la idea de que está rodeada de traidores,
Cristina no confía en casi nadie. Por ejemplo, sus espías le habrían
informado que el apoderado del PJ y diputado nacional Jorge Landau se
habría reunido con Massa para desearle suerte en su lanzamiento
provincial. ¿Está el gobierno a punto de perder el control del PJ
bonaerense? Muchos punteros del Gran Buenos empiezan a percibir que el
Frente para la Victoria está ingresando en un tembladeral.
