Por: Jose M. G. Rozado
Frente a las “dos maldiciones, argentinas”,
la Presidente impone la disciplina política como única posibilidad de
incorporarse al séquito oficial; este abroquelamiento de última hora
–frente a la primer derrota electoral, de las PASO- responde a la
necesidad de encontrar en éste la protección judicial para el después de
las elecciones de “medio tiempo” que deviene mucho más negro de
lo que se podía imaginar, ella, su entorno y hasta las consultoras de
opinión más serias e independientes. Las elecciones de éste medio tiempo
se asoman como una clara derrota.
Ante
la inminencia de una primer derrota ineludible Cristina y una porción
importante del séquito que la sigue, pero que intuyen la magnitud de lo
que viene han iniciado un abroquelamiento detrás del sector judicial que
consideran propia, o sea el sector de “Justicia Legítima”, pretendiendo
de dicho espacio una protección que los libre de lo que viene en ese
terreno. Otros que, no confían en aquella seudo protección, o que dudan
de que la misma sea capaz de salvarlos del “diluvio que imaginan”, comienzan la búsqueda de salvavidas y botes, mediante acuerdos “por debajo de la mesa”
con los sectores del peronismo que se perfilan como ganadores
indiscutidos, o con aquellos que si bien son férreos opositores, han
sabido entender “las necesidades” que los llevaron a militar en
éste régimen, al que siempre consideraron totalmente fuera de los
límites del peronismo. Aquellos primeros buscan la protección férrea de
quienes consideraron y consideran sus socios en ésta etapa de problemas
–desde el pasado 23O del 2011-, ya que si bien imaginan una “derrota en las PASO”, consideran que ésta es de menor cuantía y que van a poder minimizar los daños camino al 27 de Octubre.
Estos
sectores consideran que fueron muchas las ayudas y los premios que
aquel sector judicial ha recibido de parte de ellos y desde hace mucho
tiempo, y que además en las últimas horas han vuelto a escribir una “página negra en la historia judicial”,
pero Senado mediante han visto promoverse a figuras cuestionadas y
cuestionables, no por su capacidad, sino porque subsumieron su
imparcialidad, detrás de los impulsos que obtuvieron para sus ascensos y
promociones. El Senado de la nación a las apuradas y contra el reloj
que marca los tiempos del régimen, supieron darse una mano con los
nombramientos y ascensos de personal de la justicia, rompiendo toda la
tradición legislativa en ese campo, y designando, o ascendiendo a
empleados y secretarios o fiscales a jueces y camaristas cambiándoles
éstos por demandas serias de fidelidad política inclaudicable, y la
utilización de todo tipo de recursos, también los innobles e ilegales
–ver denuncia de Sergio Massa y su mujer, respecto del “robo en su domicilio” de joyas y un pen drive con datos e información-, para desarrollar este tramo de la campaña electoral
Cristina Fernández ha resuelto jugar “todo el poder de fuego que le queda” equivocadamente en éstas PASO, “nacionalizando una campaña”
de medio tiempo, jugando ella su propia figura e investidura sin
necesidad alguna, pues de haber delegado las mismas en dirigentes
provinciales, sin participar ella tan directamente, hasta en la derrota
ella se preservaba, y eran aquellos dirigentes perdedores quienes
deberían cargar con la cruz de la derrota, hasta en donde se perdía por
culpa de las políticas emanadas del capricho presidencial. Hacer frente a
las primarias con candidatos ungidos por su dedo –costumbre de Néstor y
de casi todos los ex mandatarios (salvo Carlos Menem que solía impulsar
a todo aquel que pretendiera correr, y luego se fotografiaba y recibía
el ganador como “un pollo de su gallinero”)-, creyendo que se
encontraba en las mismas alturas del 2011, fue el error que ahora no
sabe como dilucidar y resolver. Presume, como aconteció en 2011, que el
paisaje delineado por los votos del domingo próximo (11/08/13) casi
podría aseverarse que no sufrirán mutaciones importantes y de raíz. Por
lo que estas PASO son una antesala realista de lo que el pueblo
expresará en las legislativas del próximo 27 de Octubre.
Esta tenaz voluntad –o deberemos determinarlo como simple y llano “capricho”-
que varios de sus aplaudidores consuetudinarios han advertido y por eso
han iniciado el repliegue hacia costas más benévolas y con posibilidad
de reinventarse para el futuro (de esto los dirigentes del PJ saben y
mucho), se suele estrellar, cada vez con mayor asiduidad, sin embargo
contra la realidad; poniéndole de manifiesto que los tiempos no son los
que eran cuando inauguró, a toda pompa su segundo mandato, asentada ante
la tan promocionada (como falsa) paliza por un 54%. Que aunque falaz,
contenía una verdad incontrastable, la diferencia al segundo era
igualmente abismal, pues Hermes Binner no pudo más que arañar aquel
triste 20%. La protección judicial buscada, luego de dividir al Poder
Judicial –siguiendo el mandato de Néstor de “dividir para reinar”,
que tantos triunfos le brindara- tras el lanzamiento de la reforma y de
la ambición frustrada por la CSJN de someter al voto popular la
designación de jueces y académicos para el Consejo de la Magistratura;
intento que aunque derrotado le permitió a la Presidente, llevar
adelante en la postrera ocasión y basada en la supremacía del Senado
aprobar los pliegos de 10 camaristas, 24 fiscales y 17 defensores
oficiales, con más de un tercio de esta nómina enrolada en “Justicia Legítima”, o Justicia K, organización que apuntala todos y cada uno de los planes cristinistas.
Existen,
dentro de etas nominaciones dos casos paradigmáticos, el más notorio e
increíble es el de la jueza María Garrigós de Rébori, titular nada menos
que de Justicia Legítima, como vocal de la Cámara de Casación porteña
–o sea donde recaen todos, o la enorme mayoría de las causas nacionales
de corrupción, mal manejo de los fondos públicos, así como los juicios a
funcionarios nacionales- , es verdad que pergaminos como prestigio a la
jueza no le faltan, entre ellos amistad con miembros de la propia CSJN,
pero siendo la “figura emblemática” del activismo contra los
miembros de aquella Corte –salvo, ¡oh! Sorpresa Eugenio Zaffaroni-
siendo quien encabezó las marchas con un altísimo activismo callejero
para denostar la decisión del Supremo en un aspecto judiciable de la
reforma judicial propuesta por el Poder Ejecutivo. ¿Es compatible dicha
actividad y activismo callejero, con su responsabilidad de impartir
justicia? Tratándose ésta inquietud, algo totalmente alejado de
cualquier tipo de “persecución política o ideológica”, como
arteramente arguye el cristikirchnerismo, justamente ellos que
acostumbran a desconocer fallos y hasta de la propia CSJN. Es
simplemente una sana duda sobre el “equilibrio” que por
naturaleza debemos exigir en los fallos de jueces y camaristas; el otro
caso testigo o paradigmático es el de Carlos Gonella, actualmente es el
jefe de la unidad antilavado de la Procuración General, que comanda
–también ¡oh! Sorpresa segunda- Alejandra Gils Carbó, Gonella fue
elegido por la mayoría automática del Senado de la Nación para ocupar la
Fiscalía Federal de Formosa.
¡Pero
Gonella, es muy factible que siga quedando donde ahora se encuentra! Es
que para el poder cristikirchnerista es mucho, pero mucho más útil, por
las presentes necesidades de CFK, y por ser Gonella un especialista en
derechos humanos y además cercano a La Cámpora; debemos recordar que
pese a las enormes atribuciones conferidas por la Procuraduría de
Criminalidad Económica y Lavado que él conduce (corporativamente con
otros 6 fiscales ad hoc, y todos nombrados por Gils Carbó) supo mantener
con una más que llamativa “pasividad”, al estallar las denuncias
sobre lavado que involucraron a Lázaro Báez, es así como tiene 2 causas
penales en trámite, y ninguna de ellas fue obstáculo para el envión que
le proporciona el cristikirchnerismo, pues Báez ha sido colocado, en
esta incómoda coyuntura de campaña, perfectamente protegido detrás de
los telones armados a tal efecto y para específicamente éstas causas;
tanto es así, que una resolución de la semana del 29 de Octubre al 2 de
Agosto deparó como “sorpresa armada ex profeso”, que la
adjudicación de las Represas Gobernador Jorge Cépernic y Presidente
Néstor Kirchner, ambas en Santa Cruz, fuesen a parar a manos de
Electroingeniería –también una empresa del “grupo de amigos”- y de especial contacto con el “Chino” Zannini, dejando a Báez y sus socios chinos relegados al último lugar, pasando de “favorito” durante la preselección a ocupar el lugar de “relleno de toda licitación pública”.
Es muy sintomático como los “amigos o socios, o empleados presta nombre del poder”
ayer K y hoy cristinista pasan de primer plano a planos secundarios u
olvidados del mismo, ayer fue Ezkenazi, luego pareció ser Jaime, quien
justamente en las últimas horas pasó de “chivo expiatorio”, y “prófugo de la justicia”-seis días en ducha calidad-, a
protegido en primer lugar, empujando de dicho lugar a Lázaro Báez. Fue
primero la Sala I de la Cámara Federal en lo Correccional quien anuló el
fallo del juez Claudio Bonadío en el caso de Corrupción en el proyecto
ferroviario del Belgrano Cargas, y posteriormente otra Cámara esta vez
de Casación quien anuló otro juicio oral a afrontar por haber recibido “dádivas de grupos empresarios (Otero terminal de Retiro de buses)”;
el muro de protección judicial ante casos notorios y públicos de
corrupción en el Gobierno Néstor y en el de Cristina se completó con
otra determinación de aquella famosa Sala I de la Cámara Federal, que
lleva a fojas cero, después de más de dos años, la investigación sobre
la Fundación Sueños Compartidos de las Madres de Plaza de Mayo, fraude
impresionante de fondos públicos ventilado a los cuatro vientos por los
hermanos Schoklender –Sergio y Pablo- y que involucra claramente a Hebe
de Bonafini. Ambos procesos estaban en las puertas del juicio oral, y
protección cristinista mediante, nada de eso ocurrirá, según aquella
Sala por la muy mala actuación del juez Norberto Oyarbide, ¡el mismo del
anillo de ¼ de millón de dólares! El humo de este apartamiento oculta
claramente el fondo del asunto a juzgar: y sugestivamente vuelve atrás
todo respecto de Bonafini y los hermanos Schoklender y saca del medio
del incendio al propio juez que ahora ve muy claramente el camino hacia
la jubilación sin necesidad de enfrentar a futuro un “juicio político”.
La
Presidente intentó cerrar un periplo judicial absolutamente peligroso y
muy cuesta arriba, en forma sencilla de no haber existido un par de
contratiempos, al principio fue la misma Cámara que luego beneficiare a
Jaime la que avaló al juez Ariel Lijo al sobreseimiento buscado por
Amado Boudou, el mismo vicepresidente apuntado por el juez en el caso
Ciccone y a quien la Cámara avaló. Lijo puede “mover” el
importante expediente al pasar octubre, mientras el fiscal, un veterano
funcionario judicial, peronista confeso él, quien además de éstas causas
tiene la del general César Milani trabando el ascenso propuesto por
Cristina y avalado por Vertbisky y Garré, en base al incremento
exponencial de su patrimonio, además de ésta hay un par de denuncias
ratificadas ahora en los juzgados de La Rioja y Tucumán sobre causas de
delitos contra los DDHH allá por los 70. Es casi patético, que ambos
–Boudou y Milani- los haya ungido y elegido nada más y nada menos que
por la propia Presidente, son “sus más ampulosas creaciones” Y se
han convertido en los principales problemas sin solución posible a la
vista. Y eso que Cristina Fernández, puso real empeño en salvar a ambos,
tanto que hasta generó grietas muy importantes en los organismos de
derechos humanos, pero es tal el grado de tozudez implícito en las
determinaciones de la Presidente que prefiere cargar cualquier culpa y
pagar todo precio necesario, producto de sus errores, antes que dar un
solo paso atrás, ella esto, reconocer errores, lo vive como una derrota
inadmisible y va a redoblar la apuesta antes que enmendar un simple
error.
En esta apuesta al “todo o nada”,
Cristina les quita definitivamente el futuro político al ex jefe de
bancada del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y arrastra al vacío
al joven y prometedor intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde,
además de atenazar y convertir de apuro y por el error de no “saltar a tiempo”
al propio Gobernador bonaerense, en un irrecuperable kirchnerista.
Scioli está cumpliendo un papel que nunca cumplió, se ha convertido en
un “talibán cristinista”, tardío y que sobreactúa, dejando de
lado sutilezas y diferenciaciones, cargándose a la par de Cristina con
la campaña de Insaurralde, un verdadero “peso muerto”, y no por
ser quien es el candidato, sino porque ella eligió a un muy nobel y
joven intendente, no fogueado como Sergio Massa en cargos de peso
nacional –ANSeS y Jefatura de Gobierno de la Nación-, sin vacilación
alguna terminó hasta abrazándose con aquellos que hace menos de dos
meses lo consideraban un traidor al que radiar de todo encuentro y la
misma peste. La candidatura de Massa rompió por primera vez en una
década la impronta política nacional, es la primera vez que “ellos”
no marcan el camino de la política argentina; el desafío lanzado por el
joven intendente de Tigre, la tomó de sorpresa y desguarnecida, y
generó en el Gobernador Scioli un desafío sin margen para otra acción,
era “enfrentar al cristinismo y a la misma Cristina o convertirse de
apuro en un talibán y esperar de ella un indulto que le permita ser el
elegido” cuando el mandato de la Presidente culmine y necesite de un sucesor.
Scioli
desconoce la fibra íntima de la Presidente, sueña todavía con la
sucesión, supone que concluido el ciclo de ella, será él el elegido,
llegó a declamar que CFK “será una fuente de consulta indispensable”,
desconociendo infantilmente que en el peronismo, éste sin Perón y que
oscila entre izquierdas progresistas de seudo intelectuales aburguesados
y residiendo en la metrópolis (Londres) y sectores de la derecha
trasnochada y que compraron el discurso liberal para convertirse en
meros neoliberales, donde los pactos “no se cumplen ni siquiera cuando están escritos y firmados”
(Ver promesas de Menem o de Néstor para tener dos ejemplos claros de
incumplimiento). Daniel peca de infantil cuando al lanzamiento de Massa
le opone una transa con un sector de la estructura del peronismo que aún
dice rendirle fidelidad al Gobierno, los cálculos de equilibrio de
Scioli se basan en la esperanza de una paridad (menos de 5% de
diferencia) electoral que neutralice los planes a futuro de Sergio
Massa, y que haga descender a Cristina del pedestal donde ella se
instaló. Hoy existen dos planos: el plan presidencial de Sergio y las
ínfulas cristinistas latentes en Martín Insaurralde. Este peligroso
juego puede dársele solo si Massa no despega de Martín, ya le ha costado
5% de su imagen positiva, además se está diluyendo el perfil de
autonomía tan estudiado y llevado adelante durante éste quinquenio, aún
su bagaje le alcanza para sostener al candidato de La Jefa.
En
la recta final, las incertidumbres de Cristina arrasan, pierde en
Buenos Aires, recibe una derrota contundente en la Capital, no logra
superar el empate técnico del segundo lugar en Santa Fe, y compra una
muy estruendosa derrota en Córdoba, no le quedan a la Presidente “contenedores políticos de cierto fuste”,
aquí llegó por impulso de su vocación y su terquedad, acompañada de los
más obsecuentes y aplaudidores rentados, Sus seguidores creen que
subiendo el tono de las denuncias infundadas y los gritos destemplados
pueden llegar a arrear al pueblo a un nuevo engaño, ni la foto con el
Papa Francisco les ha dado resultado, este gesto plagado de infantilismo
y degradado por lo insensato desnudan una ves más la desolación en que
se encuentran, la ausencia de limites de su accionar y una palpable
desesperación. ¡Hasta aquí han llegado!
Buenos Aires, 5 de Agosto de 2013.
Arq. José M. García Rozado.
MPJIRucci – LIGA FEDERAL
