P. MÉRAMO: EUFORIA DESESPERADA ANTIMILENARISTA
El P. Alló es recomendado por SPES
EUFORIA DESESPERADA ANTIMILENARISTA
Como
no han encontrado respuesta con argumentos y no quieren reconocer su
obstinación y alergia antimilenarista, recurren al Padre Alló O. P. que
fue refutado por el P. Castellani , pero estos no se han enterado. Es
tal la falta de argumentos y de reflexión, que el furibundo y tenaz
antimilenarista que dirige el blog SPES, no le queda otra salida que
recomendar el libro del P. Alló, en el día de ayer (16 de agosto) con el
título: “Contra los pseudo exégetas del Apocalipsis de San Juan y
contradictores del magisterio, hay un auténtico teólogo-exégeta: P. E.
B. Alló”. Peor el remedio que la enfermedad no saben lo que dice de él el P. Castelani que lo compara con el modernista y apóstata Renan.
Así
que ser milenarista con San Policarpo, San Papías, San Ireneo, etc., no
es ser un exégeta católico según el desaforado blog. Incluso San
Agustín después de haber cambiado de opinión sobre el milenarismo,
habiéndolo profesado, no sabe si está en lo cierto, como hace ver el P.
Castellani: “San Agustín advierte que no sabe si esta interpretación
es la buena o no; cosa en que no es imitado por ninguno de los actuales
‘alegoristas’, muchos del os cuales además incriminan de ‘heréticos’ (y
de ridículos, y de judaizantes y de zotes, y de groseros, y de
perturbadores) a aquellos que no gustan della. Según esta teoría, los
‘Mil Años’ de San Juan significan tres años y medio, y dos mil años, y
también toda la eternidad a la vez: donosa aritmética. ‘Ah, es que se
trata de una aritmética no cuantitativa’ –exclama el P. Bonsirven,
secuaz de Allo”. (El Apokalypsis, ed. Paulinas, 1963, Bs.As. p. 294-295).
El
P. Castellani nos advierte al explicar el origen de la tesis en latín
del P. Alcañiz del cual hizo la traducción con sus comentarios que en
marcan el libro aparecido bajo el título “La Iglesia Patrística y la
Parusía”, ed. Paulinas, Bs.As. 1963: “El origen del librito es el
siguiente: el insigne José Rovira S.J., que fue uno de los buenos
redactores de la Enciclopedia Espasa, le enseñó a Alcañiz joven, lo que
era el ‘milenismo’; a saber, la doctrina de los teólogos que interpretan
literalmente (y no alegóricamente) el capítulo XX del Apokalypsi de San
Juan Apóstol, simplemente. Al estudiar en Roma se encontró con que la
mayoría de los manuales, sinopsis, introducciones, notas a la Biblia,
etc., e incluso algunos grande tratados, daban del milenismo una noticia
diferente, que se puede resumir así: ‘Es una doctrina herética basada
en fábulas judaicas y aún obscenas que mantuvieron algunos Santos Padres
antiguos, los más tontos, pero que deshicieron para siempre San Agustín
y San Jerónimo, de modo que desde entonces todos los teólogos de nota
estuvieron en contra; y hoy día, unánimemente… La Iglesia la condenó,
por lo demás’. Esto dicen en resumen. Esa noticia es un mero y simple
embuste. Y uno se va de espaldas al ver que un tratado eruditísimo como
el del P. Allo O.P., que es tenido por ‘monumental’ (y en parte es
verdad) y seguido por innumerables incautos (como Bonsirven S.J. y el
poeta Paul Claudel), propaga tranquilamente ese embuste en materia tan
grave. También mi gran maestro Luis Billot S.J. acogió el embuste en su
juventud en el libro hoy inencontrable ‘La Parousie’. Por lo menos no
distinguió entre el milenisnmo espiritual (cuyo vero nombre es ‘la
exégesis tradicional’) que la Iglesia no condenó ni condenará jamás; y
el milenismo carnal o kiliasmo (cuyo vero nombre debía ser ‘la herejía
del judío Kerinthos’) que está condenado con mucha razón”. (Ibídem,
p.8-9).
Por
si fuera poco, sobre el P. Allo y para los duros de mollera, el P.
Castellani afirma respecto a su comentario al Apocalipsis: “Este es
un libro sobre el Apokalypsis que dicen es el comentario más ‘moderno’
de todos; y al cual Paul Claudel llama ‘exhaustivo’. Exhaustador, sería
mejor. El gran poeta francés ha sido enteramente desviado por él (…).
Alló es ecléctico, henchido de erudición, que sigue la teoría de
Bossuet; pero racionalizándolo aún más, a la manera de Renan. Está
poseído de celoso fuego contra el Milenarismo. Lo tiene presente con
ojeriza en todo el verboso volumen y lo refuta especialmente al final,
Capítulo XX, p.298″. (Los Papeles de Benjamín Benavídes, ed. Dictio, Bs. As. 1978, p.403-404).
Como vemos, el P, Castellani refuta olímpicamente al P. Alló, desechándolo como un racionalista alegórico
y por eso dice: “El comentador Alló, no vacila en calificar al último
libro de la Escritura de ‘filosofía de la historia religiosa’… Harnack y
Renan aplauden. Queda evacuado pues su carácter de profecía, o sea,
predicción del futuro, pues sólo es una especie de profunda reflexión
sobre el pasado. (…) Puesta en limpio, he aquí la concepción exegética
del padre Alló – es decir, la de Renan. En suma, Alló es un racionalista
fucado, que prevaliéndose de la interpretación alegórica de San Agustín
-que es asertiva y no exclusiva- y de la teoría de Bossuet -que
expresamente previene no excluir ‘otros misterio más arcanos’- reduce lo
profético en San Juan al mínimo; por no decir al nulo”. (Ibídem, p.404).
No
hace falta decir que Renán es un hereje y padre del modernismo, para
darnos cuenta del temple exegético del P. Allo que nos recomienda SPES
leer como genuino interprete del magisterio de la Iglesia ponderándolo
como un teólogo-exégeta que debemos leer como exponente de la verdad.
Una vez más se confirma el adagio que la ignorancia es atrevida.
Esperemos
que esto le sirva de reflexión, por lo menos para no decir sandeces ni
recomendar exégetas modernistas, presentándolos como lo mejor.
De
Renán ya se sabe que es un modernista, pero no está de más oír esta
afirmación de boca del Padre Castellani que analizando un escrito suyo,
se refiere a él así: “Hasta aquí el apóstata bretón, padre el modernismo”. (Cristo ¿Vuelve o no Vuelve, ed. Dictio Bs.As. 1996 p.24).
O este otro: “Pero
a Bossuet le salió un discípulo inesperado y muy malicioso en la
persona del apástata Renán; el cual tomando su idea fundamental de que
el Apokalypsis ya se ha cumplido y desplazado su cumplimiento unos
cuantos años, a saber, de Diocleciano a Domiciano, lo anula como
profecía y lo convierte en una simple crónica alegórica y barroca, o por
decir verdad (mirándolo bien) en un fraude cabalgando sobre un
delirio”. (El Apokalypsis, ed. Paulinas. p.87).
Hasta
aquí sobre el P. Alló aconsejado como auténtico exégeta católico por
este blog que pretende ser tradicionalista pero que su aversión al
milenarismo lo hace resbalar tan bajo recomendando lo malo.
P. Basilio Méramo
Bogotá, 17 de agosto de 2013
