domingo, 11 de agosto de 2013

OLA DE VIOLENCIA EXTREMISTA EN RUSIA CONTRA HOMOSEXYALES Y OTROS COLECTIVOS

Rusia: ahora atacan a los homosexuales, ¿contra quiénes irán después los neonazis?

  11·8·2013 · 19:10h 10

Advertencia: este vídeo puede herir la sensibilidad del lector. En él vemos a unos matones torturando a un homosexual ruso al que acusan de ser un pedófilo. Los propios autores de esta brutal agresión colgaron el vídeo en Internet, y ahora lo están difundiendo quienes buscan acabar con una ola de violencia neonazi que ya ha llegado al extremo de perpetrar violaciones, palizas, secuestros e incluso asesinatos de homosexuales.
En la red no es difícil encontrar vídeos mucho peores que éste. En algunos se pueden ver a menores de edad atacados por bandas de matones. Hay un vídeo en el que otro homosexual, también acusado gratuitamente de ser pedófilo, es torturado en plena calle por unos extremistas. He preferido no ponerlos aquí porque ya me parece suficiente con el vídeo que pongo sobre estas líneas. Podéis ver otros en esta noticia de Libertad Digital. En Youtube también se pueden encontrar con facilidad otros vídeos de neonazis rusos agrediendo también a inmigrantes.
Las agresiones contra diversos colectivos sociales suelen empezar con cualquier burdo pretexto. Ahora los neonazis rusos agreden a homosexuales acusándoles gratuitamente de ser pedófilos. En la Alemania nazi los agredidos eran los judíos, bajo acusaciones tanto o más injustas que la citada o por el simple hecho de no encajar en los esquemas racistas del nacional-socialismo. Me pregunto qué piensan hacer quienes de momento no son objeto de estas agresiones. Espero que no tengan que llegar a verse representados en los famosos versos de Martin Niemöller:
“Cuando vinieron a por mí,
no quedaba nadie,
y nadie protestó.”
Desde el mismo momento en que los neonazis agreden a una persona por ser homosexual, están poniendo en su mira a todos los que somos diferentes a los agresores. Y aunque los agresores no fuesen neonazis, quienes justifican la violencia contra los demás por ser diferentes desde cualquier pretexto ideológico, filosófico o religioso ya siembran, con ello, un nuevo pretexto para acabar dándole una paliza a cualquiera que rechace esa violencia. Como persona, como demócrata y como cristiano no puedo hacer menos que aborrecer y condenar ese matonismo contra los homosexuales, y reclamar a las autoridades rusas que pongan a los agresores donde tienen que estar: en la cárcel.