Nazismo Y Descalabro Moral
Por: Lic. Gustavo Adolfo Bunse
Ya importa poco… si existe alguien que se ocupe del país.
Ya importa poco… si habrá algún milagro que nos ataje en la caída.
En un terremoto… nadie se tiene que preocupar por toda la vajilla de
cristal que empieza a estrellarse contra el piso. Ni siquiera podrá
verse a alguien que quiera tratar de volver a un edificio a buscar
un medicamento que le toca tomar en media hora.
El centro de gravedad de todo el escenario es una especie de
ruleta rusa en la que puede salir el disparo en cualquier momento… Una
injusticia metafísica que nos toca vivir.
Un terremoto psicosocial, que nos obliga a estar a bordo de un tren
en algo muy parecido a un descarrilamiento interminable.
Ese tren… lleva el germen de nuestro destino:
La malignidad… de una crispación extravagante, llovida sobre cada
uno de nosotros… como si fuera una suerte de obligación defensiva
en la que se debe tomar partido por las salvajadas.
O se está a favor de las salvajadas, aceptando todo… o se debe decir
que uno no lo acepta y que se declara en contra… pasando en forma
automática a ser un enemigo del Estado (como que el gobierno de ese
Estado lo conduce como un armamento de su propiedad)
Quien esto escribe… quisiera pensar que esta mujer… y la cáfila de
depredadores que la rodea… padecen alguna confusión muy seria o
acaso un desorden de valores… como consecuencia natural de algún
golpe traumático… profundamente espiritual, psicológico o
incluso afectivo. Pero no. Los síntomas o signos de sus conductas y
de sus prácticas morales públicas, ofrecen una formidable
evidencia de que se trata… en todos los casos… de su propia
determinación… lamentablemente deshonesta.
No puede ella, premiar a un enorme depredador como Rafael Correa,
socio pleno de Mahmud Ahmadinejad y de las FARC que financiaron
todas sus campañas políticas según documentación encontrada por
las Fuerzas Colombianas en varios combates.
Y premiarlo con los galardones especiales para quienes defienden
la libertad de prensa… viéndolo alegremente justificar dos
masacres que fueron crímenes de lesa humanidad con 114 muertos en
total.
No puede hacer eso.
No. No sin antes convertirse en una aliada, cómplice, encubridora y
suscriptora firme de esa argumentación absolutamente nazi.
Ella y el difunto prócer de la fantasía… con una premeditación
casi científica… y con fines perfectamente prefigurados,
fueron quienes diseñaron, articularon compusieron y
decidieron el formato de esta catalepsia a través de una gran
farsa.
Las soluciones que se adoptan en el Gobierno son precisamente las
que indica la versión ó el rumor que fue engendrado en el pueblo
mismo, como si fuera el más lógico escenario esperable para un
momento determinado luego de navegar todos en lo irresoluto.
Son las claves primarias del descalabro moral.
La incertidumbre y el descreimiento, convierten a la sociedad en
una masa refractaria que se aísla y se “protege” hasta de la verdad
más pura … esquivando, sin distinciones… lo que viene y lo que va.
Y así, por ejemplo una “desmentida”… se toma como confirmación, y
una “proclama” como el aviso del próximo engaño.
Un “gesto político” como burda señal justamente de lo contrario a
lo que se diga … o a su sentido normal.
Todos… se obligan, como una trágica defensa… al fariseísmo, a la
apostasía y al cinismo. Un pueblo de ácratas… que reacciona luego
de un modo que es una función directa de su mansedumbre… y de su
instinto de conservación.
Pero el instinto de conservación colectivo no existe en una Nación
sin Estado y sólo han de prevalecer allí las conductas
individuales como estigma de los bordes confusos de la
tolerancia y la dignidad.
En cualquier país del mundo más o menos serio, un grave caso como el de
Amado Boudou… arrasaría con el gobierno.
Obligaría a renunciar al susodicho y… seguramente, empujaría a
que… cualquier parlamento decente, … se rindiera postrado ante las
evidencias de este gran desfalco organizado desde el poder.
Y su socia plena, en el cargo de la primera magistratura, … tendría
que regurgitar su retórica plañidera, pero ante un tribunal de
jueces honestos… para que explique como rayos ha hecho para ignorar
completamente y no ser cómplice natural de la saga criminal de
este asalto a las arcas de la Nación.
Es autora del descalabro moral… y ahora se auto incrimina en un
nazismo que ya supera lo retórico y el idioma de los gestos
Es que ella… está flotando aún en esa nube de impunidad que se
acostumbró a respirar cerca del ladrón difunto. Su escenario
inmediato es una apuesta muy compleja y peligrosa.
Todo lo que se ha venido improvisando, postergando y simulando en
la Argentina… todo lo que se ha artificializado y todo lo que se
barrió bajo la alfombra, prefigura un escenario que la obliga a
subir interminablemente la apuesta de la mentira.
Los errores estratégicos son tan groseros que resulta
inconcebible que ningún asesor se los advierta. La única
explicación es que nadie se anima a señalarlo por el clima de terror
que aún cunde en “palacio”.
En este paroxismo de la mentira y de la incertidumbre… tenemos
derecho a creer en cualquier rumor y en cualquier versión… porque
la mitómana que nos conduce… no nos dice nada y lo poco que nos dice,
es mentira.
Y tenemos derecho… a sostener que el odio nazi que ella tiene por
quienes pensamos diferente… es señal absoluta acerca de que el
descalabro moral… es su objetivo personalísimo.
