OPINIÓN
La mafia es una
muestra de organización y de eficacia. Los ale, en Tucumán siguen
funcionando en busca de influencias, de grandes negocios, de poder; hoy el
periodismo internacional, nacional y provincial, propagando y se ha difusión de
los ilícitos que conmueven a la provincia, bajo el título “Los hermanos ales están seriamente comprometidos en el Juicio oral
sobre el secuestro de Marita Verón”
De todas maneras, el debate sobre esta mafia, nos alerta: “los
tucumanos, estuvimos hace mucho tiempo ante la evidencia de mafias que
extienden su poderío hasta ciertos sectores que en otros tiempos se
mantenían inconmovibles”. Pero la mafia sigue extendiéndose con total impunidad.
Que me
intimiden o amenacen, a través de atentados, a
mi Estudio Jurídico o a quienes son sus
víctimas, NO lograrán amedrentarme ni callarme.
La mafia, en la actualidad incorporan
al ámbito del delito, los adelantos de la técnica, el apoyo de profesionales expertos y las
sutiles artes, para influir sobre la opinión pública de modo que la
lucha contra ella se hace cada día más difícil.
Durante mi actuación en la justicia, (Juez y Fiscal) tuve oportunidad de juzgarlos. En aquella
oportunidad recibí terribles
amenazas, que no lograron amedrentarme. Pero aquella instancia, pasó, ya no soy un funcionario de la
justicia, ni mi función es la juzgar a nadie,
solamente ejerzo la profesión de abogado penalista.
A la justicia ordinaria no se la teme, se la supone
inocua (todo el mundo “confía en la justicia”; muchos, en realidad, confían en
su torpeza), pero se sospecha que las mafias tienen poder, tienen fuerza y que
son duchas en su aplicación.
Pero no hay que desesperar. Italia, patria de ricas
experiencias políticas y de inteligencias lúcidas y dúctiles, ha comenzado a
combatirla y a desplazarla de la dirección de la sociedad que en gran parte ejercía
por haber conquistado valiosas posiciones con el apoyo de políticos adictos. No
lo logrará de un día para otro, pero sus triunfos pueden ser ejemplos para
nosotros. Y ojalá que sus fracasos también sean ejemplos, para que nosotros no
los repitamos.
De todas maneras el debate sobre esta supuesta mafia
nos alerta: los argentinos, en estos momentos, estamos ante la evidencia de
mafias que extiendan su poderío hasta ciertos despachos que debieran mantenerse
inconmovibles. Que el asesinato de periodistas, policías e innumerables
ciudadanos – por citar los hechos más notorios entre muchos crímenes impunes –,
haya inquietado a la opinión público poniéndola a la prensa en estado de
constante vigilancia, es bueno y saludable. Si la opinión pública no reacciona
en contra de ellas sería muy difícil que se pudiera hacer algo por eliminarlas,
que es lo que la sociedad necesita para su tranquilidad. Y si efectivamente
reacciona tendrá por delante una larga lucha, ya que las mafias no renuncian
fácilmente a las conquistas que ella ha realizado, pero lucha que vale la pena
librarse pues en ella se juega el destino de la patria de nuestros hijos.
En
la Legislatura de nuestra Provincia, Tucumán se propuso una comisión antimafia
que fue creada pero no integrada para que sea la comisión la que proponga medidas sobre algunos aspectos en los
que la comisión de expertos podría incursionar que serían:
I.
Código de procedimientos
criminales. Modificarlo en el sentido de facilitar la acción policial en la
vigilancia y en la prevención. Que los delitos queden impunes, que cundan las
mafias, no es un problema de Tucumán sino de todo el mundo, bien fundado en la
famosa presunción.
II.
Una medida saludable
sería dificultar el cese de prisión, para que los procesados padezcan siquiera
un largo período de prisión. La ciudadanía sana vería esto con agrado.
III.
Modificar la situación
de la víctima como parte en el proceso, durante la investigación penal
preparatoria y después de la clausura y elevación a juicio con derecho de
apelar aun que no sean querellantes ni actor civil, lo que redundaría en lograr
un objetivo de interés general que es la de evitar la indefensión de la víctima
y por lo tanto la impunidad de los delincuentes
IV.
Hay cosas que
evidentemente no corresponden a la provincia, pero que quizás se podrían tocar
como manifestaciones de anhelos ante el Congreso para que modifique el código
Penal. En otros países se ha hecho que ciertos robos pequeños y muy frecuentes,
dejen de tener la categoría de delitos
pasando a considerarse contravenciones.
V.
De la policía sabemos
que le faltan medios pero que en muchos casos es capaz (No olvidemos que todos
lo días ponen en peligro su integridad física en defensa de la sociedad). No
hay duda es escasa, no tiene la cantidad suficiente de agentes. Entonces se
precisa aumentarla. Yo creo que en la escuela de policía se les debe dar
abundante instrucción, y que esa instrucción sea asimilada y puesta en
práctica. Aumentar el número de miembros de agentes uniformados, es saludable
que andan por la calle (como en la actualidad), como para que la gente los vea
y se sienta protegida, con alguien a quien recurrir; pero la tendencia mundial
es la de aumentar el personal de civil que se desempeña dentro de las oficinas.
VI.
La Policía Judicial, en
principio es conveniente crear una nueva policía que dependa del Ministerio
Fiscal o de la Excma. Corte (Superintendencia). Al personal judicial, que mucho
trabajo tiene y bastante atrasado le vendría bien un cuerpo policial científico
e idóneo y que requiere una especial disciplina y vigilancia. en Córdoba se ha
dispuesto la policía judicial y con éxito. Aunque funcionase bien tendría otro
inconveniente: su costo. En Córdoba no sólo se ha doblado la cantidad de
agentes sino que también se los ha provisto de locales en todos los barrios,
para que no compartan ni siquiera las comisarías con la policía de prevención.
VII.
La comisión podría
proponer, se me ocurre, que se organicen becas de intercambio entre las distintas
provincias, para que nuestros agentes puedan concurrir a otras provincias y
desempeñarse allí por un tiempo, como un modo de especialización. El costo no
sería muy alto, sería bien visto por el personal y probablemente mejoraría la
instrucción.
Si el País y en especial
mi provincia Tucumán no reacciona – su pueblo y sus autoridades –, las
consecuencias se agravaran sin duda.
Que el actuar de esta
mafia haya alertado a la prensa, poniéndola en estado de constante
vigilancia, es bueno y saludable.
Si la opinión pública no
reacciona en contra de ellas sería muy difícil que se pudiera hacer algo por
eliminarlas, que es lo que la sociedad necesita para su tranquilidad.
Y si efectivamente
reacciona tendrá por delante una larga lucha, lucha que vale la pena librarse.
Estamos esperando la sentencia Debate Oral y
público en el juicio sobre la desaparición de Marita Verón en donde la
Querellante y Madre Susana Trimarco ha dado muestra de un enorme valor y
fortaleza. Esperamos que se haga Justicia-
DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN
EX JUEZ Y FISCAL EN LO PENAL
