Si bien son dos campanas(*) la procesión es la misma, iguales ritos,
imágenes repetidas (El, el general, la abanderada de los humildes, y la
pobre viuda enfrentada a todos los malos)
Las mismas manadas arreadas, los mismos recorridos que expresan la
rigidez mental de las paranoias esquizofrénicas, cambiar un problema por
otro, en vez de resolverlo resignando soberbia y absolutismo, lo
agravan duplicando la apuesta: los vicepresidentes: de Scioli a Cobos y
de este a Boudou, guerra con el campo y reemplazo de la red de comercio
interno por una GESTAPO de comisarios políticos, para terminar
destruyendo la producción; relaciones internacionales, aerolíneas, YPF y
de la ley de medios a la justicia
No obstante que la fuente de la noticia es el diario El País de España o
el Pravda español del grupo Prisa de íntimas relaciones con el
multimedio, la exposición revela un relato en general acertado.
Repárese con que simplicidad pasamos de sentenciar que un medio de
comunicación cambia gobiernos con tres tapas a que lo mimo hace la
justicia con tres sentencias, a este paso llegaremos a que un policía
con tres pitidos de su silbato cambie un gobierno; claramente el
problema no es la prensa, la justicia o la policía es la inconsistencia
de los gobiernos que no representan a nadie, aunque alguna vez los haya
votado el 100%
Está en la historia publicada ayer, la legitimidad y autoridad se ganan
cada día o desaparecen no se compran ni con todo el oro del mundo, no se
heredan, ni las otorga una urna condicionada por mil trampas.
Cuando se dice no hay solución hasta que se desintegren y desaparezcan
todas las alternativas en oferta no se lo dice como expresión de deseos
sino teniendo vívidamente presentes estas realidades objetivas.
(*) Dos campanas
http://www.perfil.com/contenidos/2012/12/10/noticia_0005.html
