Otra vez los muertos como colectivo de la desgracia
Tragedia en Rosario. Otra más, y otra vez "los muertos"; sin rostros,
ni nombres; sin historia. Otra vez la muerte global, la que no
identifica al padre, a la sobrina o al amigo, y los engloba en el
colectivo de la desgracia.Como en Cromagnon, como en el Indoamericano, como en Once, como en los saqueos, como en las inundaciones, como en las rutas, como en las calles... una década donde el abandono, la corrupción, la impericia y la desidia hacen que se coleccionen vidas perdidas, y demasiada gente se muera antes de tiempo.
La década de las excusas, de las explicaciones absurdas. Ante una sociedad inerme que ya no responde al mínimo razonamiento. Así como nunca se explicó que la tragedia de La Plata estaba íntimamente vinculada a la explosión de la refinería de YPF en Ensenada, aunque las fotos del desastre mostraran las marcas del petróleo a 2 metros de altura, en las paredes. Así como la tragedia de Once se debió a que la gente tiene esa mala costumbre de viajar en el primer vagón...
Todo es posible en esta Argentina absurda de Cristina Kirchner. Pero si la impericia de un gasista pudiera demoler una torre de 10 pisos, y hacer colapsar 40 metros de hormigón de sólo 30 años de antigüedad, pues entonces las matrículas de los gasistas las debiera entregar la Comisión Nacional de Energía Atómica, y su mano de obra, a causa de la responsabilidad, debiera ser más cara que la de un neurocirujano. Colapsarían edificios por el mundo de manera cotidiana si esto fuera posible. Pero se caen únicamente en la Argentina. Ese lugar del planeta donde todo puede pasar, y en los momentos más adecuados.
Cristina Kirchner fue a Rosario a recorrer el sitio de la tragedia. Nada tenía que hacer en ese lugar. Visitar a los heridos y solidarizarse era adecuado. Pero meterse a importunar en medio de las tareas de búsqueda y rescate de posibles sobrevivientes sólo puede ser interpretado como la búsqueda de una nueva y desafortunada foto de campaña. Otra foto robada, otra foto miserable. Los rosarinos congregados en torno de la tragedia se expresaron acorde a la situación: La reputearon.
Y ahí boga la Argentina absurda, que ya lleva 10 años y sigue lenta pero inexorable rumbo a su destino de fracaso. No puede pensarse otra cosa acerca de un pais donde llueve fuerte y mueren 200 personas, donde por una bengala mueren otras 200 personas, donde un tren no frena en la terminal y mueren 52 personas, donde ante una pérdida de gas se desploma un edificio de 10 pisos y mueren 20 personas, donde los señores feudales provinciales asesinan indios sin discreción, y donde los ladrones, luego de robar, le disparan a las embarazadas en el vientre.....
Ya sé que en todo el mundo ocurren cosas como éstas. El problema es que en la Argentina ocurren todas juntas. Nos hemos acostumbrado a las matanzas. Somos una gran tragedia.
Fabián Ferrante

