Inquieta Seriamente La Salud De Cristina
A
pesar que en el momento de la partida a Rusia el secretario Legal y
Técnico de la Presidencia anunció cuales serían las escalas de
ida y vuelta que tendría el Tango 01, con Cristina a bordo, no
impidió que hasta último momento se evaluara la posibilidad de
volver desde San Petesburgo y realizar un corto desplazamiento
hacia Alemania.
Parrilli no esperó la confirmación de esta última variable y
ratificó como sería el vuelo, en tanto los principales
colaboradores de la Presidente tenían fijas en la memoria las
graves consecuencias que generó la estadía en el paraíso fiscal y
turístico de las Islas Seychelles, donde el charter presidencial
aterrizó sin justificativo alguno. Por conocidas no volveremos
sobre ellas pero con relación al eventual desvío a Berlín, debemos
señalar que el tema es una consecuencia de los temores que
despierta el comportamiento de Cristina W. como rasgo de una
inestabilidad emocional que posee potenciales derivaciones. A
esta altura de los hechos las versiones dejaron de ser simples
comentarios o inferencias, para sustentarse, entre otras cosas, en
la verdadera avalancha de twits con que la Primera Magistrada
busca satisfacer lo que parece una ansiedad incontenible por
mantenerse en el centro de los comentarios y atención de los
problemas que afectan al país. Lo más serio de este asunto es que
Cristina interviene en todo los temas, ninguno queda al margen de
los acontecimientos y esto hace que los principales
funcionarios — a dos meses de los comicios — e incluyendo los
ministros, sepan que en cualquier momento pueden ser desmentidos,
sus gestiones alteradas y convertirse en el hazmerreír de la
opinión pública nacional o extranjera. El caso más destacado cuyos
remezones se mantienen activos, es el ocurrido con la empresa de
transporte aéreo LAN, que afectó las relaciones con Chile. El tema
podría parecer menor haciéndolo aparecer como una impertinente
irresponsabilidad de los jóvenes camporistas que lo
originaron también, pero lo cierto es que detrás de lo que se pudo
percibir, se dieron otras realidades expresivas del deterioro
integral que soporta la Argentina.
Por un lado, el conflicto también hirió intereses brasileños
partícipes de la mencionada aerolínea nacida en Santiago de
Chile, lo que con seguridad ignoraba nuestra Presidente cuando
lanzó al aire su comentario; en segundo lugar, el hecho revela, una
vez más, que Cristina que quiere abarcarlo todo, ignora los
entretelones que siempre poseen los asuntos públicos, ignorancia
que es progresiva desde algún momento del año pasado. También
podemos relacionar un tercer punto importante que está referido a
que ningún ministro, asesor, embajador o funcionario de
jerarquía, renunció a su cargo pese a quedar afectado por el
contenido de los twuits o de otras declaraciones o discursos de
Cristina. Su actitud — hipotética por cierto — podría haber
contribuido a frenar los desvaríos presidenciales y a generar
una situación que permitiera a los más decididos buscar otro
camino al de la sumisión, que los compromete y convierte de hecho en
verdaderos cómplices de lo que sucede.
En materia de complicidades estos colaboradores saben que
deben agotar los mecanismos de defensa en lo relacionado con la
corrupción que los comprende, para lo cual tienen dos únicos
caminos: el de mantener a Cristina en el poder, lo que es
imposible o el de participar de alguna manera en la sucesión para
contar con una capacidad política que los excluya de
responsabilidades. Sin embargo, el derrotismo cunde de tal
manera, que ahora se sabe que la reunión informativa de De Vido, de la
que dimos cuenta hace poco, ocurrió en despachos bancarios
oficiales y que sólo reflejan el derrotismo que parece abarcar a
todo el gobierno. Cm se recordará, dijo que “esto no va más, preparen
los papeles y sepan que yo voy preso… ” Los pases masivos de
funcionarios nacionales y provinciales a la oposición que
bulle dentro del peronismo, muestra con elocuencia esta situación a
la que no es ajena el comportamiento que se registra en los
niveles inferiores como lo son, por ejemplo, los punteros que
respaldan a concejales e intendentes en las bases misma donde se
teje la política. Esto confirma que en Buenos Aires, tal como o
dijimos, Sergio Massa podrá superar el 40 por ciento de los votos, lo
que dejaría al cristinismo huérfano en su capacidad de maniobra.
Por cierto, esto atañe directamente a Daniel Scioli quien no concluye
por dar el paso separatista de Olivos y abrir el camino para que una
junta de gobernadores se encuentre con la posibilidad de ocupar
los resortes definitorios de la crisis que se ahondará en el
país. Por supuesto, el futuro deparará alianzas posibles, acuerdos
regionales y municipales aún inciertos pero que forman parte del
deterioro del sistema político, donde las personas valen más que
los partidos, en tanto fluye lentamente la posibilidad de dos
frentes — centro izquierda y centro derecha — con los que podrían
expresarse figuras distintas a los nombres repetidos en los
medios y en los hechos. Ya lo mencionamos más de una vez, lo que nos
permite invitar a nuestros lectores a repasar nombres y siglas e
intenten obtener ideas y proyectos diferenciados entre unos y
otros. Misión imposible. La excepción la dan los extremos, pero esos
no cuentan — al menos todavía — en las circunstancias como las que
se dan en la actualidad. Asimismo, les pedimos a los lectores que
reparen en el vocablo todavía que dejamos escrito más arriba, para
que no los sorprenda el eventual deterioro de los acontecimientos.
Ya que estamos no podemos pasar por alto otra cuestión que comenzó
a toma cuerpo cuando el flamante jefe del Ejército, general Milani,
quiso encolumnar a la Fuerza detrás de los eslóganes y lugares
comunes que caracterizan a la militancia del oficialismo.
Automáticamente se generó una protesta que no se detuvo ante el
espionaje interno que se realiza sobre el personal militar, y el
problema se aceleró de tal manera que la figura de Milani quedó
deteriorada y limita cualquier papel que Cristina tuviera en mente
para contar con este general ante una situación extrema. Milani fue
atacado en uno de los aspectos más positivos de su carrera, como la
de haber participado de la guerra contra la subversión y así lo
comentaron distintos grupos, incuso los que son críticos del
militar por los temas de corrupción que lo vinculan con el estado
general que en la materia reina en el país. Debemos añadir que tanto
estos grupos como la generalizada base de la Fuerza, rechaza
reemplazar a la Gendarmería Nacional en las zonas de frontera.
“Nosotros, dicen, tenemos otra misión para la que estamos
preparados y con la experiencia que vivimos, no vamos a correr el
riesgo de sanciones por el sólo hecho de cumplir con las órdenes
impartidas… ”
Así las cosas, un manto de silencio cayó sobre la actividad
castrense hasta que surgió el proyecto de traer más y más gendarmes
de las fronteras para combatir el delito en las áreas urbanas,
idea que es resistida por las fuerzas policiales que pueden
demostrar las fricciones que ocurren en la calle y en la
planificación de operativos. A esto se suma la apreciación del
contagio de los jóvenes gendarmes que salen la selva y de los ríos
para encontrarse con las lacras que existen en las grandes ciudades
y sus aledaños, un fenómeno que también afecta a los Prefectos y a
las modalidades de acción, comportamiento y objetivos que
caracterizan a todas las Fuerzas que hemos mencionado. El
problema es grave y tenso, pero Cristina parece ignorarlo, ahora
entretenida en conocer las maravillas artísticas que
prepararon los rusos para sus visitantes. A pesar del drama
comunista, respetan y admiran su pasado ahora expuesto en la cumbre
presidencial donde también Cristina falló en sus intentos por
colocar como tema en el G20, los reclamos que generan nuestros
acreedores internacionales. Tal vez — y nada más que tal vez —
haga un alto en su tarea de twitear a la Argentina y conteste si está
o no de acuerdo en pasar brevemente a Alemania para “un chequeo
médico”.
