Además la cobardía y la irresponsabilidad de agraviar y dañar a trabajadores denunciando “coima”. Nadie le cree, porque no aparece en el video ni hizo ninguna denuncia
Por algo es que en la nota se habla de los malos ejemplos que ha tenido y tiene Cabandié
El Diputado JUAN CABANDIÉ, demostró ser un sujeto plenamente representativo del nivel humano y educativo de quienes integran o sirven al Gobierno kirchnerista, en el episodio que trascendió acerca de una discusión mantenida con una Inspectora de Tránsito que ejerciendo su trabajo, le exige una documentación que este Legislador no puede mostrar, porque no la tiene, aparentemente. El video de dicha situación, ya ha tomado amplia difusión, por lo que se descuenta que la mayoría de los lectores del Portal lo han podido ver.
Ya había mostrado CABANDIÉ poca educación y respeto hacia esta trabajadora, haciendo previsible que por haber tenido ella la mala suerte de haberle tocado multar con justicia a un sujeto con estas características, perdería su trabajo. Ahora además, y recién ahora que ha pasado tanto tiempo del hecho, y que en la grabación CABANDIÉ no menciona absolutamente nada al respecto, ni hizo ninguna denuncia con tan grave acusación, diga que lo quisieron “coimear”, lo que deja en mayor evidencia la cobardía y la inescrupulosidad total de su persona. Finalmente, la Inspectora, la “desubicadita”, según este joven soberbio y mal educado, perdió su trabajo.
El “desubicadito” en realidad es CABANDIÉ, y si no veamos algunos de sus antecedentes más conocidos en su función Política, que muestra el Diario CLARÍN del último Sábado.
La nota del popular Diario, bajo el título “Los increíbles episodios de Cabandié” recuerda que el Diputado ya estuvo sometido a la opinión popular a través del cuestionado episodio por el cual aseguró ver peces en el Riachuelo, y prefirió no hablar de la designación de CÉSAR MILANI como Jefe del Ejército, actitud que le costó un cruce con la candidata a Senadora por UNEN, VICTORIA DONDA, hija también ella, al igual que CABANDIÉ, de “desaparecidos”. DONDA dijo, y refiriéndose al hoy cuestionado Legislador, que “No por ser hijos de desaparecidos tenemos una aureola en la cabeza”.
Luego la ridícula actitud que tuvo CABANDIÉ cuando fue nombrado Papa, el por entonces Cardenal BERGOGLIO: En la Legislatura porteña, mientras se estaba homenajeando a HUGO CHÁVEZ, al saberse la noticia del nuevo Papa, CABANDIÉ ordenó el retiro de su bloque, cuando se pretendió homenajear a Su Santidad. El mismo Legislador, tan sólo una semana después, viajó al Vaticano para saludar al Papa, junto a otra crítica muy ácida de FRANCISCO, como lo es la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, ESTELA de CARLOTTO. Ridícula actitud, por cierto, que se suma a otras del mismo nivel, protagonizadas por este individuo que evidentemente tiene y tuvo Muy malos ejemplos a su lado, como lo ha sido NÉSTOR KIRCHNER.
Pero el último Domingo también fue publicada otra nota con relación al personaje de los últimos días, aunque en este caso estuvo a cargo del Medio digital INFOBAE, y suscripta por ARIEL CORBAT, quien describe así la situación, de un modo bastante original e interesante:
“¡Ay, Juancito! -algunas cosas que decirle a Cabandié-
Un video muestra al legislador porteño por el Frente Para la Victoria Juan Cabandié discutiendo con agentes de tránsito. Las frases que se le escuchan decir allí, no pueden ser pasadas por alto. Es necesario enumerar y contestarle.
1) “Yo me banqué la dictadura“. No pibe, vos no te bancaste nada. Vos naciste en esos años y sos la demostración de que no existió el genocidio que tanto pregonan desde la izquierda y el kirchnerismo. En aquellos lugares donde sí hubo genocidio los genocidas nunca se apiadaron de los hijos de sus víctimas, y mucho menos los adoptaron como propios. Ningún nazi hizo pasar por hijo suyo a ningún bebé judío, como ningún turco hizo pasar por suyo a un niño armenio. En la Argentina, las apropiaciones demuestran la inexistencia del genocidio, acá no se mató por cuestiones genéticas, raciales, religiosas o étnicas. Aquí lo que ocurrió fue una guerra fratricida por razones políticas, y es paradigmático el caso de los hermanos Donda. En realidad, Cabandié, no solamente vos no bancaste la dictadura, sino que por culpa de la dictadura todos tuvimos que bancarte a vos indemnizaciones mediante.
2) “Yo soy hijo de desaparecidos“. No te preocupes Juan, no es culpa tuya. Ahora, tampoco es un título honorífico, ni ahí, es nada más lo que te tocó, consecuencia de la violencia política que imperaba en la época. Ciertamente tus padres eran muy jóvenes. Esas muertes apenan, y sobre la pena es raro que nunca se te haya escuchado cuestionar a los apologistas del ERP y Montoneros, a los adultos miserables como Juan Gelman que reclutaban carne de cañón para la guerra.
3) “Yo soy más guapo que vos” – “Yo tengo huevos“. Está muy bien tener la autoestima alta, pero discutiendo con una agente de transito no parece el mejor momento para alardear de corajudo. No da.
4) “Estoy donde tengo que estar, bancando a los hijos de puta que quieren arruinar este país“. ¡Gran confesión! Es muy cierto Juan, todos sabemos que formás parte del Frente para la Victoria y que sos un firme sostenendor del proyecto de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, que con Guillermo Moreno al timón está arruinando hasta aquello que pensábamos que era imposible arruinar. Un gobierno corrupto, que hizo de la mentira su principal herramienta política no podría recibir mejor descripción que tus propias palabras. Animado por tu franqueza, a partir de ahora cuando deba referirme al Frente Para la Victoria lo diré de esa misma forma, a lo Cabandié: “los hijos de puta que quieren arruinar este país”.
5) “Que le apliquen un correctivo porque es una desubicadita“. Ay, Juancito… Un funcionario que cumple con su deber nunca está desubicado, el desubicadito sos vos: el legislador que amenazando con mover influencias para perjudicar a quien hace su trabajo pretende manejar sin tener el seguro del auto.
En la República Argentina el kirchnerismo consolidó las mentiras de las izquierdas, empezando por el mito de los 30.000 desaparecidos (30.001 con Néstor Kirchner, según Sergio Schoklender cuando era el hijo mimado de Hebe de Bonafini) y la negación de la guerra. Juan Cabandié es un emergente del fraude kirchnerista, su soberbia proviene de la misma estúpida e imberbe soberbia de antaño. Un desubicadito al que le hace falta un correctivo: el repudio social y perder las elecciones”.
Lo expuesto por el autor del precedente artículo, en general no requiere de mayores aclaraciones, aunque debería agregarse una, y que no es de menor importancia, ya que no se recuerda en la nota, que esa guerra fratricida que allí se menciona, fue comenzada por el bando que hoy integra precisamente CABANDIÉ. No es, como queda dicho más arriba, un detalle menor, a la hora de estudiar el origen y la modalidad expuesta recientemente por el aludido Legislador.
Fuente: Enfoques Positivos
