El divorcio y su efecto social
22.- ¿Por qué el divorcio perjudica a toda la sociedad?
No se toca en la constitución doméstica sin provocar, tarde o
temprano, profundas repercusiones en la sociedad entera. Si quisiéramos
resumir la antítesis profunda entre el divorcio y el bienestar colectivo
diríamos que el divorcio es hijo del egoísmo y el egoísmo es la negación de la vida social.
23.- ¿El divorcio no representa un paso adelante en todas las sociedades modernas?
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- 22.- ¿Por qué el divorcio perjudica a toda la sociedad?
- 23.- ¿El divorcio no representa un paso adelante en todas las sociedades modernas?
- 24.- ¿Por qué no admitir el divorcio como una excepción justificada?
- 25.- ¿Cómo el divorcio puede perjudicar a las familias en buena situación matrimonial?
- 26.- Pero ¿por qué no se pueden no admitir excepciones establecidas por ley?
- 27.- ¿Y los cónyuges infelices, serán sacrificados?
- 28.- ¿No se pueden establecer casos muy restringidos de divorcio?
- 29.- ¿Por qué es imposible en la práctica limitar el divorcio?
- 30.- ¿Por qué el divorcio introduce el amor libre?
No, desde el punto de vista social, el divorcio es un retroceso. “La
evolución social camina claramente de la unión polígama a la unión
monógama. Progreso, pues, es todo lo que hace más efectivo, más estrecho
y más estable la unión monógama. El divorcio es un regreso disimulado a
la poligamia, una reacción de los instintos polígamos” (Fogazzaro).
“El divorcio tiende a degradar el matrimonio, aproximándolo del concubinato”. (Proudhon).
24.- ¿Por qué no admitir el divorcio como una excepción justificada?
La indisolubilidad no puede admitir excepciones. El divorcio disuelve
los hogares mal construidos, pero también va a herir toda la
institución de la familia. El divorcio es como una operación que no
limita su intervención a los órganos enfermos, lleva la enfermedad a los
órganos sanos. La simple previsión del divorcio tiende a esterilizar
los hogares, disminuye la fuerza de resistencia de los cónyuges a las
dificultades de la vida, no educa las pasiones ni purifica el amor,
estimula la anarquía del instinto sexual.
25.- ¿Cómo el divorcio puede perjudicar a las familias en buena situación matrimonial?
Antes de entrar en su actividad separadora, la simple posibilidad del
divorcio comienza a disgregar lo que se encontraba unido. La idea del
divorcio crea la materia divorciable. No son sólo las piedras
desarticuladas de un hogar en ruinas que ella separa, es todo el
edificio de la sociedad doméstica que desestabiliza con la amplitud de
un terremoto. En una palabra, para la existencia y el funcionamiento
regular de la familia, la idea de la indisolubilidad es de una eficacia
insustituible y el divorcio destruye esta idea. “Plantada al iniciar las
nupcias o en el seno de la familia, la idea del divorcio es un veneno
perenne para el matrimonio, una sospecha continua para los cónyuges, una
amenaza para los hijos” (Pisanelli).
26.- Pero ¿por qué no se pueden no admitir excepciones establecidas por ley?
Por un deber de justicia y de caridad. Entre el mal de muchos y el
mal de pocos, entre la felicidad de la familia y la felicidad de una u
otra familia, la ley no puede dudar. Su razón de ser es tutelar y
promover el bien general.
Toda ley, mirando el bien general, impone necesariamente privaciones
particulares. No es posible abrir una excepción a la ley de la
indisolubilidad porque el principio de la excepción arruinará el bien
general que la ley debe defender.
27.- ¿Y los cónyuges infelices, serán sacrificados?
Suprimir el dolor es un programa imposible. Ninguna ley evitará las
infelicidades conyugales mientras existan imperfecciones humanas . El
divorcio tiende a multiplicarlas; la indisolubilidad a restringirlas.
Entre los dos males, el menor.
28.- ¿No se pueden establecer casos muy restringidos de divorcio?
Una vez introducido el divorcio, ya no será posible limitarlo a los
casos excepcionales a su acción disolvente. Existe una imposibilidad
teórica y una imposibilidad práctica.
En teoría, ¿cómo fijar los limites de su aplicación?
En el caso de la indisolubilidad , la ley de la familia está basada
en un fundamento objetivo: la finalidad natural de la unión entre los
cónyuges. Es de toda evidencia que la diversidad de los sexos tiene por
función la continuidad de la especie. Sin la diferencia de sexos el
casamiento no existiría. Su fin principal, es por lo tanto, la prole. Y
las leyes de una institución derivan necesariamente de su finalidad.
Ahora, trasmitir la vida humana y asegurar lo que es necesario a la
preservación y desarrollo de este don, exige la colaboración solidaria,
la unión indisoluble de los padres por toda la existencia. En su
naturaleza trae, pues, el casamiento escrita la ley que lo debe regir.
29.- ¿Por qué es imposible en la práctica limitar el divorcio?
El principio del divorcio invierte la jerarquía esencial de los
fines. La razón de ser del matrimonio ya no es la prole sino la
felicidad individual de los cónyuges. ¿Dónde encontrar entonces un
terreno firme para limitar coherentemente el divorcio? Si su razón de
ser es asegurar la felicidad de los cónyuges, de la propia felicidad
sólo es juez competente el propio interesado. Y como el derecho a la
felicidad no es menos inviolable en uno de los consorte que en el otro,
es necesario facultar el divorcio no sólo cuando hay consentimiento
mutuo de los esposos, sino por la voluntad de uno de ellos. Así, es dada
completa libertad a los individuos de contraer y disolver los
casamientos al propio arbitrio.
30.- ¿Por qué el divorcio introduce el amor libre?
Lógicamente el divorcio es una fase necesariamente transitoria entre
el matrimonio indisoluble y la unión libre, es decir, entre la familia y
su destrucción radical. La unión libre es la animalidad, es la negación
de toda responsabilidad. De ahí la variedad interminable de las
legislaciones divorcistas.
No hay pues un criterio racional y coherente para trazar teóricamente
los límites a la excepción divorcista. Menos aún una barrera eficaz
para impedir, en la práctica, su crecer progresivo. De hecho, donde hay
ley de divorcio, cada cual se divorcia cuando quiere, lo que constituye
en la práctica la introducción del amor libre.
