La negativa de AGE y del BNG a condenar a Resistencia Galega debe tener consecuencias
Anteayer, en el marco del debate sobre el estado de la autonomía, los dos partidos de la ultraizquierda nacionalista votaron en contra de una moción que sí fue apoyada por PP y PSOE, en la que se manifestaba la condena del Parlamento de Galicia frente a “todo tipo de actos de terrorismo, entre ellos los llevados a cabo por la organización Resistencia Galega”. El BNG ya había votado contra esa condena en docenas de ayuntamientos gallegos.
Para IU una agresión ultra es terrorismo, pero lo que hace Resistencia Galega no
El BNG se niega a condenar a Resistencia Galega en 58 localidades y el PSOE en 24
Cierta izquierda ya admite bombas bajo el paraguas de la ‘indignación’
Así pues, esta negativa a condenar el terrorismo de Resistencia Galega no es algo accidental ni aislado. Es más: esa actitud ya se produjo ante otras manifestaciones de violencia nacionalista. Recordemos que el año pasado por estas fechas AGE
y el BNG apoyaron públicamente a independentistas violentos que
agredieron a la Policía y a manifestantes de Galicia Bilingüe en
Santiago de Compostela en febrero de 2009. De hecho, poco después de
aquella manifestación en defensa de la libertad de idioma, el entonces portavoz del BNG Anxo Quintana arremetió contra los agredidos de Galicia Bilingüe tachándolos, falsamente, como “los que están en contra del gallego”,
presentando a los independentistas que agredieron a policías y
manifestantes como “los que están a favor” de esa lengua. Sólo los
agredidos merecieron las críticas del BNG, que no condenó las
agresiones.
Galicia no se puede permitir tener una réplica de Batasuna en su Parlamento autonómico.
Y aún menos se puede tolerar que haya dos. Si AGE y el BNG sólo
condenar el terrorismo y la violencia salvo cuando se practican con
fines políticos afines a los que ellos defienden, entonces AGE y el BNG deberían ser ilegalizados. En democracia no hay cabida para los violentos ni para quienes les justifican o amparan. El terrorismo de Resistencia Galega es un problema muy serio: esa banda de delincuentes ya ha cometido 138 atentados, incluyendo la reciente bomba en el ayuntamiento de Beade.
Los gallegos no podemos permitir que en nuestro Parlamento autonómico
haya partidos que no condenan estos delitos simplemente porque quienes
los cometen, al igual que esos partidos, son separatistas. Esto en
democracia es intolerable
