¿Condenará el Congreso el atentado contra El Pilar igual que el ataque en Blanquerna?
Hoy explotó una bomba en la Basílica de El Pilar en Zaragoza. Los primeros datos apuntan a grupos anarquistas. Ya sería el cuarto ataque con explosivos
perpetrado por la extrema izquierda contra instituciones católicas en
España en menos de un año, lo cual es alarmante. A la vista de estos
hechos, no puedo evitar comparar la reacción oficial ante esta
serie de atentados y la que mereció el ataque ultraderechista del 11 de
septiembre.
El PSOE defiende el aborto entre lemas como ‘quemar la Conferencia Episcopal’
Los cristianófobos amenazan: “vamos a quemar la Conferencia Episcopal”
Para IU una agresión ultra es terrorismo, pero lo que hace Resistencia Galega no
Condena contra el ataque Blanquerna, silencio ante los ataques a la Iglesia
Como bien recordaréis, un grupo de ultras asaltó ese día el Centro Cultural Blanquerna de Madrid, agrediendo a varios de los asistentes a un acto institucional con motivo de la Diada catalana. Al día siguiente de esa agresión el Congreso emitió una declaración institucional de condena (ver Diario de Sesiones, Pág. 89), en la que el presidente de la cámara manifestó “la
más rotunda condena por el ataque a los asistentes al acto cívico de la
celebración de la Diada en la sede de la delegación de la Generalitat
de Catalunya en Madrid, entre ellos varios diputados y diputadas de esta
Cámara. Nuestra democracia es incompatible con actos violentos que
vulneren la libertad de los españoles.” Esta declaración fue acogida entre aplausos por los diputados.
La agresión ultraderechista en Blanquerna se merecía esa declaración de condena
-y también la ilegalización de los grupos que la han promovido,
amparado y justificado-, lo cual no es óbice para echar de menos
declaraciones similares cuando los agresores son independentistas y
radicales de ultraizquierda. Dicho sea de paso, ninguno de los ataques con explosivos contra instituciones católicas en este último año ha sido condenado de igual forma.
Desconozco si lo será el atentado perpetrado hoy contra la basílica de
El Pilar. Espero que sí, pero conociendo el sectarismo ideológico de
ciertos grupos políticos, mejor lo esperaré cómodamente sentado.
Unos totalitarios piden ilegalizar a otros totalitarios
De la misma forma, pero ya sin ninguna esperanza, cabría esperar una
petición de ilegalizar a los partidos de ultraizquierda por parte de los
mismos que el 23 de septiembre (ver BOCG, Pág. 19) pedían “iniciar
los trámites para la declaración de ilegalidad de los partido políticos
de extrema derecha, y su consecuente disolución”. La
petición la encabezó el portavoz del grupo parlamentario de IU, José
Luis Centella, secretario general del Partido Comunista de España. Los lectores de Contando Estrelas se acordarán de este personaje porque, como ya comenté aquí, en abril de 2011 escribió una carta de apoyo al Partido Comunista de Cuba calificándolo como “ejemplo de democracia participativa”, y otra carta más al mismo destinatario
en julio de 2012 defendiendo la “revolución cubana”, eufemismo que los
comunistas usan para referirse a la dictadura castrista. Por si esto os
parece poco, en marzo de 2013 cuando el 12º congreso de las Juventudes Comunistas de España manifestó su “solidaridad con Corea del Norte”, lejos de criticarlo Centella manifestó su “orgullo” por haber participado en ese evento.
La rastrera actitud de IU ante la violencia de ultraizquierda
La doble vara de medir de Izquierda Unida a la hora de hablar de la
democracia también es aplicable a su reacción ante la violencia según de
donde venga.
- En octubre de 2011 el diputado de IU Gaspar Llamazares defendía al rapero comunista Pablo Hasel, después de que este miserable dijese en una entrevista: “Yo seguiré brindando cuando ETA le vuele la nuca a un pepero”, entre otras afirmaciones de clara apología del terrorismo. Llamazares lo defendió en su Twitter con estas palabras: “No se puede juzgar la disidencia frente al sistema de Hasel como apología del terrorismo.”
- En diciembre de 2012 el presidente de la patronal extremeña denunciaba a un militante de IU por amenazas: “contra la patronal, amonal, amonal”, dijo el izquierdista en un mensaje de Twitter referido al presidente de los empresarios. En vez de expulsar a ese militante, IU salió en su defensa quejándose de una “persecución política y mediática”.
- La pasada primavera la federación gallega de IU se sumaba a una plataforma abortista junto a grupos violentos de la extrema izquierda gallega que llevan años amenazando y agrediendo a demócratas.
- En junio el portavoz de IU en el ayuntamiento de Madrid justificaba la violencia y los asaltos a supermercados.
- El 13 de septiembre la federación gallega de IU tachaba de terrorista la agresión ultra en Blanquerna, pero al mismo tiempo negaba que hubiese terrorismo en Galicia tras 137 atentados de los terroristas de ultraizquierda de Resistencia Galega. El comunicado de IU era muy revelador: “el terrorismo realmente existente en nuestro país es el de extrema derecha“. Entonces, como ETA es de ultraizquierda, para IU no debe ser un grupo terrorista.
A la vista de estos hechos es hasta cierto punto comprensible que IU
no quiera aplicar a la ultraizquierda violenta el mismo rigor que pide
contra la ultraderecha violenta: para la formación comunista sería un
suicidio en toda regla.
