Agradecemos a
todos aquellos que participaron de la Santa Misa en desagravio por la
profanación de la iglesia de San Ignacio de Loyola, en Buenos Aires.
La cantidad
desbordante de fieles y el clima de profunda oración, constituyen para
nos, una señal de la incipiente toma de conciencia, por parte de cada
vez más católicos, de la necesidad de un compromiso personal de cada uno
de nosotros en la defensa de la Santa Iglesia, NUESTRA SANTA IGLESIA.
¡¡¡Viva Cristo Rey!!!

