La sionista Pilar Rahola deja entrever en una entrevista que actúa de enlace entre Artur Mas y el Gobierno de Israel
Denuncia Pilar Rahola la perversidad del islam, pero ataca de forma
inmisericorde a los únicos partidos que se enfrentan radicalmente a ese
problema. Porfía contra la presencia de islamistas en Cataluña, pero
apoya a la casta que los ampara y protege. Levanta su espada justiciera
contra los supuestos crímenes del franquismo y da soporte moral a la
pulsión chekista de los republicanos catalanes. Se opone al universo de
horror que representa el islam en Cataluña y discursea a favor de
quienes apostaron por la inmigración islámica antes que por la latina.
Combate con pluma ácida la presencia del hiyab en los espacios públicos y
dedica tintas de mermelada al mismo sistema que da soporte legal y
convierte en derecho la islamización de las calles catalanas. Se alarma
ante los escasos pertrechos morales que parapetan a la sociedad española
y acude como ‘show business’ a los programas más zafios, repulsivos y
rastreros de las televisiones privadas. Reivindica las buenas formas a
los políticos y todo en ella es un monumento a la zafiedad y el
histrionismo. Todo pues en Pilar Rahola es freudiano y contradictorio,
odioso y malintencionado, sectario y ambiguo, feo y torticero…
La cuestión es que el fenotipo político que representa Pilar Rahola
forma parte del exorno floral de este sistema, una concesión
extravagante a la galería democrática, a la pluralidad ideológica, un
remedo inofensivo e inoperante que el sistema tiene que llevar a cuestas
para esconder sus grandes miserias y sus grandes mentiras.
Personajes tan hueros y extravagantes como Pilar Rahola son muy
útiles a la casta. Tanto que ahora se dedica a actuar de intermediaria
entre el Gobierno de la Generalitat y el estado de Israel de cara a
sondear las posibilidades de un reconocimiento del Estado hebreo a una
declaración unilateral de independencia por parte de Artur Mas.
Eso es al menos lo que Pilar Rahola deja entrever en una entrevista
aparecida en un medio digital catalanista. Al ser preguntada sobre su
actuación como enlace del presidente Mas con el Gobierno y el estado de
Israel, la exdiputada y tertuliana responde: “La mejor respuesta que os
puedo dar es que no os la doy. Permitidme que estas cosas queden en el
terreno de la confidencialidad. No enseñaremos todas las cartas”.
-Pregunta: Entiendo que sí que se trabaja.
-Pilar Rahola: Todo el mundo trabaja porque el día
que corresponda tengamos una proyección internacional importante. Y si
tenemos algunos amigos al lado, todavía mejor. Me imagino que todos
actuamos de acuerdo con nuestros contactos. No me quiero hacer la
interesante, sino que hay informaciones que son demasiado sensibles para
darlas. Sí que os digo que sería muy interesante y muy bueno que uno de
los primeros países que nos reconociera fuera Israel. Por dos motivos:
porque es un país con un peso específico indiscutible
internacionalmente, que es enormemente avanzado en el ámbito tecnológico
y sería un buen aliado, y porque es la puerta de entrada de los Estados
Unidos. Por lo tanto, en este campo, trabajamos mucho y hablamos poco.
Bellalta ya denunció que “el sionismo mueve los hilos del separatismo catalán”
Claro que si alguien está resultando ser premonitorio en el
desarrollo de los acontecimientos en la región es el presidente del
Partit Espanol de Catalunya, Gerard Bellalta, quien declaró hace escasos
meses en Alerta Digital que “el sionismo mueve los hilos del
separatismo catalán” y atribuyó a este movimiento la financiación de los
movimientos soberanistas que existen en aquella comunidad autónoma.
