ALBERTO VILLASANA
El mundo entero vive un embate violento por
parte de personas y lobbies que promueven la civilización de la muerte.
La ONU, la WWF, las familias Rockefeller y Rothschild, la Bohemian
Grove, Astrea, Ford Foundation y el cártel internacional de los
banqueros sionistas al servicio de los Illuminati (Goldman Sachs,
Barclay Capital, JPMorgan Chase, McKinsey, Merrill Lych, Bank of
America), han desatado desde 2009 un ataque violento en contra de la
vida, el matrimonio y la familia, encontrándose México entre sus
prioridades.
1. Onanismo: los bebés no deben ser concebidos (promoción de la homosexualidad, la esterilización, la anticoncepción).
2. Aborto: los bebés concebidos deben ser matados antes de nacer.
3. Depravación infantil: los niños que logren nacer deben ser corrompidos.
4. Perversión adulta: los mayores de edad deben
ser privados de todo valor moral, de forma que su razón pueda ser
confundida y su voluntad debilitada, promoviendo el hedonismo y la
cultura de la muerte a través de los medios de comunicación y de
cualquier expresión anticultural posible. Así se puede lograr más
fácilmente el Onanismo, y el ciclo vuelve a empezar con crecientes
posibilidades de éxito.
El proyecto está detalladamente descrito en la obra monumental de Michael
Jones Libido Dominandi: Sexual Liberation and Political Control. Jones
desentraña la historia y las estrategias de las redes internacionales
para reducir el sexo a placer, y para abrir la puerta a un sinfín de
relaciones antinaturales, todo por motivos de control político global.
En el fondo, es un plan inspirado y dirigido por
Satanás: una vez que los hombres se hayan corrompido y vaciado de todos
los valores será fácil para el “padre de la mentira” tener a todos bajo
su control. Se hará adorar por todos, nos dice San Juan en el
Apocalipsis: “La Tierra siguió a la Bestia, y los hombres adoraron al
Dragón… lo adoraron todos los habitantes de la Tierra…” (Ap 13, 12ss).
El cártel de los banqueros centrales tiene la
intención de imponer en el mundo un socialismo global, con la convicción
de que el triunfo de la revolución sólo se logrará pasando por la
destrucción del cristianismo. A la vez, representa una gran industria
por lo que promover la cultura de la muerte lo consideran una verdadera y
propia “inversión”.
En México, legisladores y ministros de la Corte
antipatriotas que, sabiéndolo o no, favorecen esos intereses sionistas
extranjeros, están promoviendo el aborto, las uniones homosexuales, la
anticoncepción, el divorcio express, el alquiler de vientres y la
perversión infantil mediante la adopción por parte de homosexuales.
Adicionalmente, grupos de anticatólicas por el derecho a matar (con sede
en Washington) recorren el país promoviendo e intentado legitimar el
homicidio de inocentes.
Nadie consultó a los homosexuales si les
interesaba casarse, tampoco indagaron sobre las gravísimas consecuencias
sociales que provocarán sus medidas contra la vida, el matrimonio y la
familia. Lo único que pretenden es estar “con la moda”, sin saber de
dónde viene toda esa corriente mundialista, porque así se granjean
financiamiento por parte de fundaciones que promueven esa agenda,
obteniendo apoyo para sus campañas: Ford Foundation, Rockefeller
Brothers Fund, Open Society Institute, IBM International Fund, Tides
Foundation, International Gay and Lesbian Human Rights, y de
transnacionales catalogadas como “amigables con los homosexuales” como
Citigroup, Pepsi, Starbucks, Procter & Gamble, Microsoft, L´Oreal,
Chevron Corp, BP America, Shell, Arco, Texaco, Caltex, McDonald y muchas
otras (publicado en Fortune, 11-05-06; 30-11-06; 05-12-06).
Pretenden que con todo ese dinero podrán ganar
campañas, pero su cálculo es errado. Rumbo a las elecciones del 2011 y
2012, los católicos de cualquier partido político apoyaremos solamente a
los candidatos que estén a favor de la vida y de la familia. Esta no es
una amenaza, sino una resolución que diversas organizaciones hemos
tomado basándonos en nuestras propias convicciones.
Promoveremos espectaculares y campañas de
Internet y Twitter contra Marcelo Ebrard y contra todos los candidatos
promotores de la civilización de la muerte. Pondremos en evidencia la
incongruencia profesional y ética de los ministros de la Corte.
Denunciaremos a los gobernadores que como candidatos prometieron blindar
la vida en sus legislaciones locales, y simplemente no cumplen con sus
compromisos.
Los católicos estamos ya cansados de esta
avalancha mundial que va en contra de nuestros valores y de nuestros
hijos. Ya no vamos a seguir pasivos viendo cómo se destruye lo más
propio que tenemos.
Mientras
que los políticos ingenuos celebran un bicentenario jacobino, los
católicos nos preparamos para celebraciones más importantes: México es
una Nación que se formó a partir de la aparición de la Virgen Santísima
de Guadalupe, de la que en 2011 se cumplieron 480 años, y nuestra
Independencia se consumó en 1821, cumpliéndose 190 años.
