La Catedral de
Nuestra Señora de París parecía un preludio del Cielo. Su trágico
incendio ha impactado al mundo entero. ¿Habrá sido realmente un
accidente? Sea cual sea la verdad, para una Francia que se
descristianiza y despersonaliza, al tiempo que se llena de islamitas, su
futuro como nación es incierto. Pedimos a Dios que se cumplan cuanto
antes las palabras de San Pío X, y que la otrora llamada “hija
primogénita de la Iglesia” surja renovada.

“Alegría del mundo entero”
Como comentó alguna vez el Prof. Plinio
Corrêa de Oliveira, viendo la Basílica de San Pedro en el Vaticano se
tiene la impresión de que el hombre hizo un esfuerzo titánico para
elevarse hacia Dios. Pero al contemplar la Catedral de Nuestra Señora de
París, nos parece que fue Dios mismo quien bajó graciosamente para
acercarse a nosotros.

- Órgano de Notre Dame con vista parcial del rosetón. Ver aquí la foto ampliada con detalles. Créditos: maverick2003.
Sus vitrales, sus naves, su atmósfera,
su penumbra, sus arcos y columnas; cada parte de su arquitectura canta
la Gloria Divina. Es como si Dios nos dijera: “amando esta iglesia, me
conocerás y me amarás más. Este es un preludio del premio infinitamente
más bello que te tengo preparado si me sigues”.
De este templo podríamos decir, evocando
las Escrituras, que es “la dama sin arruga ni mancha”; la catedral “de
una belleza perfecta, alegría del mundo entero”.
Fruto de un espíritu elevado hacia Dios
Expresión material del tiempo en que “la filosofía del Evangelio gobernaba los Estados”
(León XIII), Notre Dame de París es la iglesia más visitada de Europa:
más aún que San Pedro de Roma. Su encanto la convirtió en el símbolo por
excelencia de la arquitectura gótica medieval, aquella cuyas líneas
parecen conducirnos al Cielo.
Y es que la elevación del espíritu
guiaba a quienes construían las iglesias, desde arquitectos a albañiles,
pasando por una amplia gama de artistas y artesanos. Una famosa
anécdota lo ilustra. Cuéntase que un escultor se empeñaba en tallar una
imagen a la perfección. Preguntado si ocuparía un lugar principal, él
respondió que estaría en una de las partes más altas. Inquirido si su
esfuerzo no sería vano, pues allí nadie nunca las apreciaría, contestó:
“Dios la verá”. Y eso le bastaba. Él deseaba usar sus mejores
habilidades para dar gloria al Creador generoso que se las había
otorgado. Hermoso relato, que el hombre infectado de materialismo y
vulgaridad no consigue comprender; tanto es así que hay quien llame a
ese tiempo “la Edad Oscura”.
Voz del “alma” de Francia
Aquella “filosofía del Evangelio” sirvió
de matriz para forjar las culturas y modos de ser de regiones y
naciones, sin igualarlos; más bien contribuyendo a desarrollar su rica
diversidad.
El Cardenal Eugenio Pacelli —más tarde Papa Pío XII— lo tuvo muy en cuenta cuando pronunció dentro de ella estas palabras: “…
aquí es el alma misma de Francia, el alma de la hija primogénita de la
Iglesia la que habla … cuya voz, que surge de un pasado catorce veces
secular, que evoca la Gesta Dei per Francos … suena en las horas
críticas como un canto de noble y sano orgullo y de imperturbable
esperanza. Voz de Clodoveo y de Clotilde, voz de Carlomagno, y sobre
todo voz de San Luis … ; voz también de los grandes doctores de la
Universidad de París, de los maestros en la Fe y en la santidad” [1].

- El espectáculo dantesco de la Catedral en llamas. Foto: Geoffroy van der Hasselt / AFP.
El incendio: Tragedia para muchos, alegría para algunos
Por todo ello, el mundo contempló con
sorpresa y dolor el incendio ocurrido en Notre Dame al inicio de la
Semana Santa. Algunos fieles se reunieron espontáneamente a rezar
pidiendo a Dios, por medio de la Santísima Patrona de la Catedral, que
evite su destrucción total. Gracias a Ella, quien sin duda inspiró y
animó a los valientes bomberos, se pudo controlar el fuego después de
varias horas.
Merece
especial mención el valor del sacerdote-bombero Jean-Marc Fournier, el
cual guió el esfuerzo para salvar de las llamas muchas reliquias, entre
ellas la Corona de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo. El sacerdote,
amante de la liturgia tradicional y el uso del latín, al retirar el
copón del Sagrario, bendijo la Catedral en llamas con Jesús Eucarístico
pidiéndole que preserve su templo de la ruina.

- Transeúntes rezan viendo la tragedia
Junto a los múltiples lamentos que
inundaron Internet, se vieron también algunas manifestaciones de
complacencia anticatólica, por parte de “evangélicos”, musulmanes y
ateos; estos últimos repitiendo la vieja frase llena de odio: “la única
iglesia que ilumina es la que arde”. También —oh dolor— hallamos
chocantes alegrías “progresistas”, como la del P. Nemo Castelli,
exencargado de la pastoral juvenil jesuita en Chile, quien calificó el
incendio de “profético”, pues para él Notre Dame “puede representar un tipo de Iglesia que tiene que terminar de quemarse y morir” [2].
Silencio sobre los responsables
Todo indica que el fuego se inició en
los andamiajes del trabajo de conservación que se realizaba en el techo.
Las hipótesis oficiales señalan un corto circuito o negligencia en el
consumo de cigarrillos. Pero se guarda silencio sobre la posible
intencionalidad del incendio. ¿Por qué?
Al menos desde 2017, se viene dando una alarmante ola de profanaciones de iglesias en territorio galo [3]. En lo que va de 2019 se registran varios casos, siendo el más noticiado el incendio de San Sulpicio [4]. ¿Mera coincidencia?
Entre los trabajadores de la
restauración del techo, donde se inició el fuego, ¿habría algún
anticatólico? ¿Tal vez algún simpatizante de la yihad musulmana? ¿Se
sabe algo de ello? Las autoridades callan. Quizás temen ser acusadas de
discriminación. O suscitar una ola de indignación contra los adeptos de
la que algunos llaman “religión de paz”.
Restaurarla… ¿o deformarla?
Felizmente llegaron grandes
ofrecimientos de donaciones para la restauración del monumento
religioso. Pero causa recelo el anuncio del presidente Macron de
convocar un concurso para adaptar la flecha a las “técnicas y desafíos de nuestro tiempo”.
Tal preocupación es corroborada por las propuestas vertidas por reputados arquitectos, por ejemplo:
—una flecha de vidrio y acero que haga juego con la inexplicable pirámide del Louvre;
—una burbuja de vidrio que sería un gran “espacio laico (?) transparente”
—una hueca “flecha en negativo”, hacia dentro.
—una flecha de vidrio y acero que haga juego con la inexplicable pirámide del Louvre;
—una burbuja de vidrio que sería un gran “espacio laico (?) transparente”
—una hueca “flecha en negativo”, hacia dentro.
No. Notre Dame no puede convertirse en juguete de arquitectos estrambóticos ávidos de fama. Para evitarlo, la Sociedad Francesa para la Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP) está realizando una petición por Internet, la cual le invitamos a suscribir, apreciado lector (versión en español: https://www.fatima.pe/notredame).

- La TFP francesa recoge firmas pidiendo al presidente Macron que Notre Dame sea restaurada tal cual era
“Notre Dame ha sido salvada, ¡no la destruyamos!”,
dice el pronunciamiento de la Asociación de Alumnos de Conservación del
Patrimonio Cultural, cuyo elocuente título bien sintetiza su rechazo a
que los caprichos contemporáneos deformen aquella joya del gótico [5].
Debilitamiento de la personalidad francesa
La destrucción parcial de Notre Dame
evoca el deterioro de la matriz cultural católica francesa. Un libro
reciente que está dando mucho que hablar, afirma que tal fenómeno está despersonalizando a aquella nación, convirtiéndola progresivamente en un conjunto de personas y grupos meramente unidos por el territorio [6].
Si a esto juntamos la disminución de clérigos activos que se mantienen
fieles a la doctrina de la Iglesia, y el aumento de población musulmana,
el futuro no es nada halagüeño [7].

- Musulmanes rezan en París. La cantidad de islamitas, junto con la descristianización y despersonalización de Francia, prenuncian graves cambios. Foto: Reuters.
Apelo a las conciencias
Esperamos que el fuego de la Catedral,
el cual ha sobresaltado a tantos corazones que se habían tornado
indiferentes, les ayude a abrirse a la gracia y hacer reverdecer su
identidad cristiana.
Por ello, hacemos nuestro el sublime apelo del Cardenal Pacelli:

- Invitamos a apreciar los bellos detalles de la foto original aquí. Créditos: P e z i
“¡ … no dejéis marchitar los dones
que Dios os ha dado adaptados a la misión que os ha confiado, … no los
profanéis al servicio de cualquier otro ideal inconsistente o menos
noble … ! … contemplad un mundo que seguramente necesita de redención
más que en otras épocas de la historia … es la substancia misma del
cristianismo … lo que está en juego. Su restauración o su ruina es la
meta de la lucha implacable que trastorna y sacude en su fundamento
nuestro continente y con él todo el resto del mundo.
“… ¡Vigilad! Sí, son tantos quienes,
como los Apóstoles en Getsemaní, en el mismo momento en el cual su
Maestro estaba por ser arrestado, parecen quedarse dormidos en su ciega
inconciencia, convencidos de que la amenaza que se cierne sobre el mundo
no tiene relación con ellos, que no tienen ninguna responsabilidad, que
no corren ningún riesgo en la crisis en la cual el universo se debate
con angustia … “ [8].
No solo Francia, también Europa
Como bien lo ha expresado el Conde de Bobadilla, estos males se extienden a Europa, que debe volver a la Casa Paterna:
“Hoy, en Notre Dame no sólo arde la
catedral de Francia, … arde una Europa … que ha ido renegando de sí
misma en la medida que lo ha ido haciendo de nuestro Salvador, y que ya
no es solamente espiritualmente vieja sino que también está vital,
cultural, y demográficamente envejecida. … rezo para que sepa renacer,
purificada, de sus cenizas porque aquí no se trata sólo de restaurar el
templo: se trata de restaurar Europa” [9].
Glorioso porvenir de Francia según San Pío X
Cerramos estas consideraciones pidiendo a
Nuestra Señora de París que confirme por los hechos las palabras de
resonancias proféticas del inigualable Pontífice San Pío X, referentes a
Francia:
Que así sea.
tradicionyaccion.org.pe
[1] Apud https://es.corrispondenzaromana.it/extractos-de-la-homilia-pronunciada-por-el-cardenal-eugenio-pacelli-en-notre-dame-de-paris-el-13-de-julio-de-1937
[3] http://www.lefigaro.fr/actualite-france/2019/02/11/01016-20190211ARTFIG00249-les-eglises-cibles-d-une-serie-de-profanations.php y https://www.lemonde.fr/les-decodeurs/article/2019/04/23/degradations-d-eglises-une-hausse-reelle-des-intentions-variees_5453768_4355770.html
[4] V., p. ejm., http://www.lefigaro.fr/flash-actu/2019/02/10/97001-20190210FILWWW00041-plusieurs-profanations-d-eglises-en-quelques-jours.phpo https://www.abc.es/internacional/abci-profanan-docena-iglesias-francia-ultimos-siete-dias-201903191943_noticia.html
[6] Jérôme FOURQUET. L’Archipel français. Naissance d’une nation multiple et divisée. Paris, Seuil, 2019. 384 pp.
[7] Un
ejemplo de pérdida de identidad cultural que Fourquet señala es el
siguiente: De las mujeres nacidas en el año 2016, 0.3% recibieron el
nombre de Marie, mientras que el 4% de varones el de Muhammad (Mahoma), y
otro 12% de ellos diferentes nombres de origen árabe/musulmán.
[8] PACELLI, loc. cit.
[10] Alocución consistorial Vi ringazio, del 29 de noviembre de 1911.
