Quienes no hacen nada o hacen de todo menos
lo que corresponde, cuentan con un aparato publicitario y de propaganda
ilimitado para justificar lo injustificable.
Los que estamos, dentro de la mas absoluta
pobreza de recursos, rayando con la abnegación, debemos explicar cada una de
nuestras manifes-taciones, a riesgo de parecer aventureros y farsantes.
Esta introducción se debe a que cuando se
publicita la parte estruc-tural, o sea el Plan Nacional de Obras Públicas del Proyecto
“Al Siglo XXI con ideas del siglo XXI”, la opinión generalizada es que estamos
ante uto-pias y cosas irrealizables.
Vamos a tocar solamente cuatro puntos para
no agobiar al ciudadano común con datos estadísticos y económicos que sean de
difícil comprensión.
Partamos de una serie de bases para
entender de que estamos hablando. En el sitio “Trenes para todos” hay una
ecuación de costo muy interesante; con u$s 3.100.000.000 se podría hacer lo
siguiente:
Reconstrucción de 18.000 km. de vías
Fabricación de 600 locomotoras
“ 900 coches de pasajeros
“ 15.000 vagones de carga
En un estudio publicado por El
Economista, en marzo de 2012 hay unos datos interesantes:
Renovación de vías, modernización de
tracción y material remolca-do, elevación de plataformas y actualización de
señalización del sistema suburbano de Buenos Aires costaría u$s 1.500.000.000.
Electrificación de todos los ramales,
u$s 1.500.000.000
Infraestructura línea a Mar del Plata,
u$s 300.000.000.
Por otro lado tenemos el Proyecto
Bermejo-San Francisco-Salado del Norte con un costo de u$s 5.000.000.000.
Aquí tenemos dos claros proyectos
integradores y de gran desarrollo para el país, por un lado; y una necesidad
imperante, por el otro.
Pues bien, el gran filósofo Luis
Barrionuevo dijo una vez que “se debería dejar de robar durante dos años”.
Tienen idea cuanto puede ser eso en dinero? Pues bien, el total de ingresos
previstos en el Presupuesto de 2.013 es de $ 822.074.000.000 es decir u$s
164.415.000.000. El 5% de ese monto es u$s 8.220.000.000. No es exagerado si
tenemos en cuenta los valores en las denuncias de corrupción; a lo que se debe
agregar gastos inútiles y desproporcionados, sueldos exorbitantes y ñoquis, por
ejemplo.
Es decir, en un año tendríamos el dinero
para los dos primeros proyectos mencionados mas arriba.
Esto mismo se puede trasladar a los
gobiernos provinciales y municipales y les puedo asegurar que tenemos una
cifra igual.
Por otro lado, venimos luchando hace años
para que la deuda externa sea revisada y auditada. No podemos hacernos cargo de
los mas de quinientos ilícitos demostrados en ella y que está cajoneada en el
Senado de la Nación,
sin que nadie de una explicación de esa situación.
Pues bien, en el presupuesto 2.013 se
encuentran las siguientes partidas:
Intereses deuda externa u$s 10.900.000.000
Megacange Kirchner/Lavagna u$s
9.000.000.000
Reestructuración Club de Paris u$s
9.000.000.000
Total u$s 28.900.000.000. Podrán decir que
no podemos dejar de pagar la deuda externa. La pregunta es la siguiente: Por
que a los integrantes del gobierno militar se los persigue hasta el exterminio,
no solo personal, sino de las fuerzas por el tema de los Derechos Humanos y no
se tiene la misma perseverancia y vehemencia por una deuda ilegítima tomada por
un gobierno de facto; cuyas consecuencias fueron planes económicos que han
causado mas muertes que los diez mil desaparecidos. De ese genocidio no se
habla.
Por que debemos hacernos cargo de los u$s
18.000.000.000 transferidos de la actividad privada a la pública por Domingo
Felipe Cavallo en 1982, cuando en el expediente de la denuncia de la deuda efectuada
por el Dr. Alejandro Olmos estaba registrado la mitad?.
Si, a pesar de todo piensan en las
consecuencias que puede tener el no pago; la pregunta es si serán peores que
las que provocó el pago a rajatabla durante treinta años.
A ver si somos claros. Desde 1976 a la fecha se pagaron
u$s 270.000.000.000; debemos u$s 380.000.000.000 y se llevaron de la Argentina u$s
150.000.000. Es decir el saqueo fue de OCHOCIENTOS MIL MILLONES DE DOLARES.
Y todavía tenemos miedo de decir (decir, no
reconocer que sería demasiado) que la deuda es ilegal e ilegítima; y que
tenemos el derecho soberano de saber como y por que se generó. Si no tenemos
ese derecho no somos una república sino una factoría y ordenemos a nuestros
jueces que no tomen ninguna denuncia al respecto, para no hacer gastos
inútiles.
El tercer punto es la burocracia
parasitaria creada como un seguro de desempleo que termina asfixiando las arcas
del país. Con la generación de trabajo en la actividad privada se produce un
desplazamiento de material humano que descongestiona el presupuesto oficial.
Hay un cuarto punto que son los subsidios;
aquí se observa una perlita que determina el descontrol del gasto. A Aerolíneas
Argentinas se la subsidia con $ 3.118.000.000, es decir u$s 624.000.000, lo que
significa u$s 1.700.000 por día. Por menos de esa pérdida desguazaron el
ferrocarril y se invierte en el sistema que menos pasajeros transporta.
Si revisamos el resto de los subsidios,
exceptuando los sociales al sector mas desprotegido; tendremos dinero para las
obras. Por ejemplo, Futbol para Todos cuesta u$s 294.000.000, casi lo mismo que
haría falta para el ramal a Mar del Plata. Un contrasentido total.
Volviendo al tema central; sería muy
extenso decir todo lo que podría-mos hacer con ese volumen de dinero.
El dinero está; hay que redistribuirlo como
corresponde; tener la autonomía necesaria para las propias decisiones.
Por otro lado hay una serie de ideas
novedosas para generar fondos destinados a fines específicos. Tenemos la del
Ingeniero Laura con las autopistas, por ejemplo; y hay muchos mas como esa.
El pueblo argentino debería resolver,
libremente, si desea efectuar las obras de infraestructura o pagar la deuda
ilegítima o seguir alimentando una economía parasitaria y electoralista.
Si se
resuelve por estas dos opciones últimas, no lloremos los cincuenta y dos
muertos del Sarmiento.
