viernes, 12 de abril de 2013

DEGRADACION MORAL

Degradación moral – Por Humberto Bonanata


Otra vez la madre naturaleza se ha encargado de golpearnos a los argentinos. Como castigo divino y reprobación a la casta de la dirigencia política, la tragedia ha desnudado nuestras miserias y falacias.
La inundación en la ciudad de Buenos Aires, acusada por los vecinos a los desagües de DOT Baires Shopping, con el resultado de ocho víctimas fatales y miles de víctimas sobrevivientes, junto al desastre bonaerense con 109 muertos confirmados en la Morgue Judicial de La Plata, ha unido en la desgracia a los gobernantes del área metropolitana que al menos, actuaron y respondieron muy tarde para lágrimas ajenas.
Sólo la Vicejefa de Gobierno María Eugenia Vidal se puso la ciudad de Buenos Aires en sus hombros y ante la imprevisión oficial de lluvias anunciadas desde el lunes 1 de abril, supo soportar con trabajo e hidalguía los castigos de la naturaleza ante la incompetencia de los humanos.
El Arroyo Medrano no estaba en los cálculos del gobierno nacional, motivo por el cual supimos perder un crédito blando del B.I.D. (debiendo pagar los punitorios por incumplimiento) para realizar las obras de infraestructura necesarias que ese canal aliviador solucionaría definitivamente la descarga que, desde la Provincia de Buenos Aires, descargan sus aguas hacia el maléfico y entubado arroyo.
Tampoco el canal aliviador del Maldonado supo soportar los estragos culposos en La Paternal y Floresta.
El daño humano ya se padecía; el daño político ya estaba hecho.
La degradación social argentina quedaba confirmada cuando Scioli en su visita a la Gobernación bonaerense le rogó a C.F.K. la liberación de la aduana de 40 ambulancias compradas para la provincia y que estaban ancladas en la Aduana. Ya respuesta cínica y resentida presidencial fue tajante: “Acá si nos hundimos todos vos tampoco te salvás”. Scioli tragó otra vez más su agria saliva por última vez. Supo comunicar a sus amigos no kirchneristas este hecho salvaje, rayano en el “abandono de personas” para que algún medio periodístico se hiciera cargo de difundirlo. Hasta hoy nadie lo dijo, y lo peor que les informamos a la gran mayoría…
Cuando en la semana hablábamos de esta tragedia climatológica-política junto con mi amigo Oscar Dufour, “hombre del Momo Venegas como se diría en el siglo pasado”, peronista de ley con 40 años de lucha política, simplemente me dijo respecto a la convocatoria cívica del jueves 18 de abril, organizada como las otras dos a través de las redes sociales: “Debemos reivindicar el abrazo Perón- Balbín y cumplirlo en su homenaje. Ellos (los KK) venían por todo y nosotros el 18-A marchamos en defensa de todos” (sic).
Todo un mensaje republicano el de Oscar “Cacho” Dufour.
Simplemente reprodujo la frase de Don Ricardo: “No importa quién lleve el palo; lo que importa es la bandera”. Y eso es lo sublime: que desde la historia de los dos viejos partidos les enseñamos a la “nueva política” que son una gran mentira mediática creada desde el golpe institucional de Duhalde contra De la Rúa cuando hizo estallar el país cuando juntos la hubiéramos logrado salvar.
La consecuencia fue el ahijado del cabezón: nos ligamos diez hipócritas años de kirchnerato como sólo los uruguayos logran definir desde su sinceridad política. Desde José Battle a comienzos del siglo XXI a José “Pepe” Mujica hace pocas horas, nos definieron con la crudeza de la verdad. Y a diferencia de las “lágrimas de cocodrilo” de Battle frente al “autopresidente” Duhalde, “Pepe” Mujica no se desdijo de su hoy cancionero popular “la vieja es peor que el tuerto”.
Y volviendo al acontecimiento cívico del jueves 18 de abril: Cuando muy pocos nos lanzábamos para organizar en agosto de 2012 la marcha del 13 de septiembre, sólo –en lo que a mí respecta- Jorge Lanata, Carlos Pagni, Roberto García, Alberto “Beto” Valdez y Edgar Mainhard supieron comprender lo que para la mayoría era una “masturbación cibernética”.
Se animaron a acompañarnos. Otros se sumaron como protagonistas el día después. Ya para la marcha del 8 de noviembre eran “padres de la masturbación cibernética” que muy pocos habíamos copulado.
Y en once días viene el 18 de abril.
No será un jueves mas. Junto a la camioneta Volkswagen modelo 1980 del ex revolucionario de 1955 Juan Bianco que con sus jóvenes 85 años reverdece su militancia, acompañaremos desde Santa Fe y Callao, como tantas miles de esquinas en todo el país, la exigencia cívica de juicio político a una mujer incapaz de conducir a una Nación para que la Asamblea Legislativa elija un presidente de “salvación nacional” que respete los mandatos constitucionales, las primarias abiertas y obligatorias con boleta única en agosto y las elecciones nacionales para octubre.
Quien quiera oír que oiga; por eso marchamos.
Y para refrendar estas líneas de lucha cívica, mientras ningún legislador nacional se anime a exigir el juicio político por incompetencia en sus funciones a Cristina de Kirchner, nada mejor que el documento que Leandro N. Alem escribiera un mes después de haber sido derrotado en la Revolución del Parque el 26 de julio de 1890:
“24 de agosto de 1890: Discurso de Leandro Alem en el mitin de Rosario”
Conciudadanos:
Bienvenidos seáis a ocupar el puesto que vuestro deber os señala; bienvenidos seáis a tomar participación en esta verdadera revolución política y social.
Este país había llegado al extremo de ver comprometido el honor nacional. No existía más que la dignidad ultrajada, la libertad perdida, la dilapidación entronizada, la esclavitud constituida, y las voces de ultratumba de nuestros mayores nos pedían estrecha cuenta de nuestro silencio, de nuestra conducta, de nuestra debilidad, de sus sufrimientos ante el escarnio y la befa y el absolutismo de los poderes públicos.
Hubo un sacudimiento general; despertó la opinión y el pueblo se ha dispuesto a romper las cadenas que le oprimían: por eso vemos ese estallido de entusiasmo, esa explosión de sentimientos que a todos nos unen en la llama vivificadora del patriotismo.
¡Desgraciados los pueblos que se hallan animados por el sensualismo!
¡Desgraciados los pueblos que no tienen ideales!
Por no tener ideales cayó la antigua Roma con toda su corte de bajezas y de inmoralidades; por no tener ideales cayó el Perú en la postración más abyecta; por no tener ideales Francia fué esclava de los reyes y pasto de los palaciegos; por no tener ideales la República Argentina ha sufrido la ignominiosa presidencia de Juárez!
Porque en momentos de angustia olvidamos estos sagrados ideales, porque hicimos de nuestras comodidades materiales, concentración de nuestros sentidos y aspiración única de nuestros espíritus, nos hemos visto vejados, ultrajados y deshonrados en nuestras afecciones más caras, sin que a duras penas asomase el sonrojo en nuestras mejillas y palpitaran de vergüenza nuestros corazones.
Al fin miramos a nuestro rededor, consultamos nuestras conciencias, levantamos nuestras frentes, sacudimos nuestro letargo, nos inspiramos en nuestras convicciones, dirigimos los ojos hacia la bandera de la Patria, y el pueblo ha recuperado su dignidad y se halla dispuesto a sostenerla, aleccionado por el pasado. En esta regeneración política y social, el ejército ha hecho causa común con el pueblo.
El ejército está constituido para defender las leyes y las instituciones, no para servir de pedestal a las tiranías; y por eso el ejército, que es argentino, y por lo tanto patriota, al ser hollados los fundamentos de la nacionalidad, al contemplar menospreciadas las libertades y suspendidas todas las garantías, al ver mancillado cuanto más noble y más digno y más santo conservan los códigos del país, al vislumbrar la ruina moral y económica de la República, precipitada por un hombre y una camarilla dueña y señora de vidas y haciendas, se levantó en cumplimiento de su deber y fue a la lucha a pelear ya morir por la causa del pueblo, que eran su causa: por la ley y por la libertad !
Nos hallamos en los principios de la senda colocada frente a nuestros ojos, y es necesario recorrerla hasta el fin, en todas sus escabrosidades, a costa de todos los sacrificios, como corresponde a nuestra historia y a nuestros antecedentes nunca desmentidos ni manchados.
Dejad esa tendencia de esperarlo todo de los gobernantes y grabad en vuestra conciencia la convicción de que este proceder rebaja el nivel moral de los pueblos.
Cuando un hombre está en el poder, necesita el consejo, el apoyo, el cariño y el aliento de sus gobernados, que han de ser sus amigos, no sus vasallos; pero si ese hombre se olvida que se debe al pueblo y no respeta derechos ni constituciones, el pueblo tiene la obligación de recordarle los deberes de la altura, e imponerle su soberanía, si no por la razón, por la fuerza!
P.D.: Si alguien tiene dudas de marchar el jueves 18 de abril ruego antes vea este video:
Fuente: NOTIAR.com.ar