miércoles, 13 de enero de 2016

COHERENCIA E INCOHERENCIA


COHERENCIA E INCOHERENCIA


Guillermo Rojas
Discusion K- PRO: Dialéctica boba que favorece al Sistema

 Presencio a diario en diferentes lugares las acaloradas y a veces insultantes discusiones entre macristas y kirchneristas, en los más diversos sitios desde las redes sociales hasta los medios de transporte. En definitiva se trata de dialéctica boba donde nada de lo que sea vital al Sistema de dominación se pone en duda o se cuestiona con real intención de cambio. Con lo cual en definitiva el fortalecido es el mismo régimen para algarabía de la casta de vividores de la política democrática: la partidocracia y sus satélites, los usureros, los medios de comunicación que medran en base a ello y demás actores de la tragicomedia que se representa en la Argentina actual.  



 No obstante eso, creo que la discusión entre el macrismo y el kirchnerismo no es más que la discusión entre los que viven el Sistema de forma coherente y los que pretenden vivirlo de manera incoherente. Es una dialéctica entre los que antiguamente estaban con el "mundo libre"(capitalismo) y aquellos que pretendían el "socialismo" (marxismo o comunismo). Esa dialéctica con el fin de la guerra fría se desplazo al interior del sistema político vencedor, de manera tal que los segundos ya no pretenden transformar un régimen en otro sino simplemente disputar el gobierno del  régimen político que existe en la actualidad y que se reputa como único valido hasta un nivel de casi religiosidad.
Pero hete aquí que dicho régimen ha sido establecido, luego de la derrota del comunismo marcada por la famosa "caída del muro" en 1989, con objeto claro. Su fin es sostener la democracia, los derechos humanos y el libre mercado, que son la razón de su existencia y de las siniestras masacres en las que se ha reafirmado, estos últimos años. esos conceptos: recordemos Los Balcanes, Irak y medio oriente como ejemplos.
El macrismo se amolda perfectamente a dicho esquema, estratégicamente adherido al eje yanquilandia, Gran Bretaña,  Israel. sigue al pie de la letra todos los puntos de la cartilla dictada desde el Norte es una criatura del Poder Mundial y no lo oculta en lo mas mínimo.
El kirchnerismo también sigue con diferente radicalidad las dos primeras categorías (democracia y derechos humanos) pero en economía pretende tener su propio proyecto y quiere (o quiso)  armar en la materia su propio esquema: voluntarista, desprolijo y  archicorrupto.  Establecer también  una confusa política de alianzas en el ámbito internacional. Hoy Irán, ayer Israel, como si este país tuviera poder propio que le permitiera ese saltimbanqueo sin tener consecuencias.
 Pretender estar dentro de este régimen y querer plantearse políticas económicas que se dan de patadas con él y con sus fines, régimen ideado por el liberalismo y para el liberalismo, por y para el capitalismo financiero global, con un orden jurídico y un Estado ideados para ello es absolutamente disparatado. Así lo han entendido los Socialistas europeos y a medida que lo entendían les quedaba de socialistas solo el nombre.
La realidad del sistema es el perpetuo ajuste y el que pretenda negarlo o disimularlo o "dejarlo para después", vive como el kirchnerismo, sentado en la incoherencia. Es así de claro, Dentro del Sistema tenés que bancarte que, llegado el caso, te tiren del avión sin paracaídas (M.de Hoz, Menem. Macri). el kirchnerismo te tiraba con uno  que se rompía en mitad de la caída y cuando llegabas al piso te hacías bolsa igual. Eso sí, los primeros metros de la caída estabas "como querías" el drama venia después. O sino el mismo avión en el que viajabas estaba averiado y conducido por Viki Xipolitakis. El resultado era el mismo.
Dentro del Sistema no hay escapatoria posible. No existe el capitalismo con rostro humano como tampoco existió el marxismo con tal cara, siempre, lógicamente, que hagamos caso a las razones sensibleras alegadas por los K. Ya sabemos que entre estas y las reales motivaciones hay a veces, kilómetros de distancia. No es muy creíble que pretendan o digan pretender que la "crisis" la paguen los que más tienen cuando al mismo tiempo están "podridos en guita" mal habida. Mal pueden criticar la naturaleza rapiñera del sistema cuando la rapiña es su habitual ocupación. Mienten y curiosamente logran engañar, bien que a una manada de cretinizados, que mientras tanto, caen con el paracaídas averiado o viajan en el avión piloteado por Xipolitakis. Por desgracia no son pocos.
 Esa forma incoherente de estar en el Sistema les permitió ver que la prensa "es enemiga" (que novedoso) siempre que no les sirva a ellos para construir poder como fue en su momento. Por eso el drama de esta Izquierda  discursiva, que cree hacer la revolución mientras mantiene departamentos en la Quinta Avenida y maneja coches de "alta gama", es que no le conviene  salir del sistema y plantearse otra cosa diferente, prefiere vivir y medrar dentro del mismo adoptando su agenda democrática y progresista, la de la corrección política, y mientras roban a cuatro manos, la van de rebeldes económicos ofreciendo paracaídas fallados cuando el sistema entra en emergencia, porque lo que plantean en economía es inviable para este régimen político. Desgraciadamente no ganaron las elecciones, por que podríamos verlo  y ver posiblemente también el final de uno de los flagelos de la Argentina, el Peronismo, como en el 2001 presenciamos el fin de otro similar el Radicalismo. Habrá que esperar todavía.