Martes 06 de Agosto de 2019
Se la llevan toda
Apuntaron a Macri por los enormes negociados con los peajes
La ex directora de Asuntos Jurídicos de Vialidad
Nacional Julieta Lucila Rípoli contó cómo fueron las maniobras para el
direccionamiento de las concesiones de los peajes en beneficio del Grupo
Socma.
Por Portal de Noticias // Lunes 05 de agosto de 2019 | 08:25
Hubo fue un direccionamiento de dos concesiones multimillonarias de obra pública, a socias de las empresas del Presidente
Tras la imputación por parte de la Justicia al presidente Mauricio
Macri, al ex director de Vialidad Javier Iguacel y al ministro de
Transporte Guillermo Dietrich, Julieta Lucila Ripoli habló con PáginaI12
y detalló cómo se vivió por dentro uno de los negociados
multimillonarios que podría convertirse en la causa de corrupción más
emblemática del Gobierno de Cambiemos.
Son 500 millones de dólares reconocidos por el Estado. Casi 20
millones por la venta de las acciones. Renegociación de un contrato con
múltiples privilegios sin llamado a licitación ni autorización del
Congreso.
El negocio, que fue redondo para las empresas concesionarias de la
Panamericana y el Acceso Oeste, sólo pudo ser posible gracias al
copamiento de todas las dependencias de Vialidad Nacional –un ente
autárquico– por parte del Poder Ejecutivo.
No sólo fueron desplazados todos los funcionarios de carrera del
organismo, sino que, más grave aún, los cargos fueron copados en su
mayoría por empresarios o ex abogados de Ausol, la firma de la que
propietaria el presidente Macri.
“Claramente lo que hubo fue un direccionamiento de dos concesiones
multimillonarias de obra pública, a socias de las empresas del
Presidente”, dijo Ripoli.
Las maniobras de las que Julieta fue testigo directa incluyeron la
instauración de “un estado de terror dentro de Vialidad” –como ella lo
describió– con persecución ideológica y despidos para quienes podían
llegar a oponerse al gran negocio. Entre ellas, la propia Ripoli.
Abogada recibida en la UBA, trabajó 15 años en Vialidad. Entró como
pasante en 2004, cuando tenía sólo 19 años. Pasó por varios cargos hasta
llegar a la jefatura de la División de Concesión de Obras y Servicios
Públicos, puesto clave para el lineamiento de los contratos de obra
pública.
Según una denuncia presentada por los diputados Rodolfo Tailhade,
Adrián Grana, Carlos Castagneto y Leopoldo Moreau e impulsada
recientemente por el fiscal Carlos Stornelli, tres días antes de que
Macri asumiera la Presidencia, Ausol simuló una demanda contra el Estado
Nacional ante el Ciadi por presuntos retrasos tarifarios.
El objetivo habría sido forzar una renegociación del contrato que
derivó luego en el arreglo de 499 millones de dólares, sin un dictamen,
informe o auditoría alguna sobre la operación de la compañía por parte
de las autoridades.
Socma era accionista
mayoritario de Ausol y se fue desprendiendo de las acciones hasta mayo
de 2017, cuando vendió la totalidad de su participación, que para ese
entonces era del 7%.
Si bien parece un nivel de injerencia menor respecto del total del
paquete accionario, teniendo en cuenta los montos que se manejan en la
obra pública, implicó una ganancia millonaria.
“La estafa tuvo tres patas fundamentales”, explicó Ripoli. “En 2015,
después del resultado de las PASO, Ausol, hace un reclamo administrativo
pidiendo la renegociación integral del contrato, que vencía recién en
2020. Ahí comenzaron a preparar el terreno porque lo tenían todo
premeditado.
Después Macri gana el balotaje y ahí ya tenían todo armado. El 7 de
diciembre de 2015 –tres días antes de la asunción presidencial– Abertis,
socia principal y controlante extranjera de Ausol, presenta un reclamo
millonario ante el Ciadi.
El 17 de diciembre el
organismo recepta la denuncia formalmente. Ni bien asume Dietrich sale a
decir que se renegociaban los contratos porque se estaba tramitando una
demanda ante el Ciadi que nos iba a salir una fortuna a los argentinos»
agregó Rípoli en su denuncia.
Según ellos era un negoción bárbaro para la Argentina, porque la
demanda internacional era por 1100 millones de dólares y ellos iban a
renegociar por 500 millones. Todo eso fue la primera puesta en escena de
lo que fue la simulación, el fraude y la estafa”. “La segunda estafa
está en cuando Macri vende sus acciones” agregó
La tercera parte de la estaa fue la frutilla de la torta y consistió
en la renegociación integral del contrato y en los términos en los que
se hizo. Conclusión: En la misma persona confluyeron el empresario que
se benefició económicamente con el aumento de las tarifas del peaje, con
la venta de las acciones y con la renegociación integral del contrato
de concesión.
«No es que Macri solamente estuvo de los dos lados del mostrador, fue
él mismo en todos los casos. Todo confluyó en su persona; negociación
incompatible, fraude y estafa» señaló la ex funcionaria de Vialidad
nacional.
