jueves, 8 de agosto de 2019
¿NOS están engañando?
Amén de los artículos y las
argumentaciones que se han expuesto en este blog, y en otros por estas fechas,
insistiendo una y otra vez sobre la perversión del sistema democrático y su
oposición a la Doctrina de la Iglesia, por estas horas nos hemos adentrado en
las propuestas del partido comandado por Gómez Centurión, NOS. Más allá de las
propuestas económicas de corte liberal, nos hemos centrado en las propuestas
“provida” que sostiene. Y partir de aquí ver cómo apuntala y defiende estas
últimas.
Bien. Sabemos que esta forma
de gobierno (corrupta, por cierto) se sostiene en el número, y que la sanción
de las leyes se rige por idéntico criterio. Por lo tanto el número cuenta, la
mayoría es prioritaria. Es de crucial importancia lograr bancas en el Congreso,
tanto en senadores como en diputados. Y es en este punto en el que nos comenzó
a hacer ruido la “estrategia” de NOS.
NOS solo lleva candidatos a
senadores en Chaco y Salta, y de diputados en las dos provincias ya citadas más
Santa Fe (que, como dato no tan anecdótico, son ¡10! los candidatos que se
enfrentan en la interna). Esto es lo que nos resulta raro ¿cómo es posible que
no se lograra conseguir candidatos en el resto de las provincias? ¿Falta de
tiempo, incapacidad, ingenuidad, o argucia?
¿Acaso se desconoce cómo funciona el sistema de distribución de
diputados por provincia? ¿Por qué se le pusieron “tantas fichas” a la elección
presidencial sabiendo de antemano que contra los poderes y los intereses de las
oligarquías que manejan gran parte del mundo, incluido nuestro país, poco se
puede hacer? ¿Qué fuerza podrán hacer, si por esas casualidades ganan los
diputados y senadores de las provincias citadas ut supra frente a una bancada
repleta de abortistas como los de Macri, Cristina y los demás?
Claramente hubo una estrategia
deficiente, por no decir concertada de antemano. Las dos cámaras quedarán en
las garras de los abortistas.
Me podrán decir “¿y si gana
Centurión?”. Casi los podríamos considerar un milagro. Supongamos que gana…
¿Entonces?- pregunto. Mi interlocutor dirá: “puede vetar la ley”. Es cierto,
pero lo único que hace es prolongar, por muy breve tiempo, la agonía. Dice el
art. 83 de la Constitución:
“Desechado en todo o en parte
un proyecto por el Poder Ejecutivo, vuelve con sus objeciones a la Cámara de su
origen; ésta lo discute de nuevo, y si lo confirma por mayoría de dos tercios
de votos, pasa otra vez a la Cámara de revisión. Si ambas Cámaras lo sancionan
por igual mayoría, el proyecto es ley y pasa al Poder Ejecutivo para su
promulgación”.
Repito, la estrategia fue mal
consumada.
¿O por el contrario bien
consumada y NOS están engañando?
José Gastón
Nacionalismo Católico San Juan Bautista

