sábado, 17 de agosto de 2019

LA REPATRIACIÓN DE LOS RESTOS DE EVITA



APARECE EL CADÁVER DE ARAMBURU




El 15 de noviembre fue un día de extrema agitación en los círculos allegados al gobierno. En la sede del Movimiento Nacional Justicialista así como en el edificio de la Confederación General del Trabajo, reinaba un clima de expectativa y se esperaban anuncios de un momento a otro.
La semana anterior López Rega y una comitiva de civiles y militares encabezada por el economista Celestino Rodrigo había viajado a Trípoli para cerrar tratos comerciales con el líder libio Muhammar Khadafi. Antes de emprender el regreso, hizo una escala fuera de protocolo en Madrid para concluir un asunto en extremo delicado, de ahí el anuncio que Ricardo Otero pensaba hacer esa noche durante el acto organizado por la Juventud Sindical Peronista en la CGT.
Mientras el periodismo especulaba y los analistas sacaban conclusiones, la noticia de la repatriación de los restos de Eva Perón comenzó a tomar cuerpo a medida que pasaban las horas. Por eso, cuando el ministro de Trabajo se hizo presente en la central obrera, la incertidumbre era extrema y la ansiedad desbordante. Versiones de todo tipo circularon durante toda la y hasta se llegó a decir que se iban a producir importantes cambios a nivel gobierno.


Las dudas se disiparon cuando el alto funcionario se paró frente al micrófono. El silencio se apoderó del recinto y todas las miradas se clavaron en él.
Otero saludó a la concurrencia, agradeció la invitación al secretario general de la CGT Segundo Palma y su par del Partido Justicialista, Jorge Manuel Camus y con voz firme anunció que el féretro con los restos de la Abanderada de los Humildes llegaría a la Argentina la mañana del sábado, coincidiendo con el segundo aniversario del retorno de Perón.

En las primeras horas del 17 de noviembre se cumplirá por fin el deseo del teniente general Perón. Los restos de Eva Perón descansarán junto a los suyos.

Las palabras del ministro dejaron pasmados a los líderes de la JSP, pero especialmente a Palma y Camus quienes parecían ignorar la noticia.
Acallado el estruendo generado por el anuncio, el consejo directivo de la central sindical convocó a una reunión de emergencia para el día siguiente donde, entre otras cosas, se declararía la jornada como Día de Recogimiento Nacional y se dispondría un cese de actividades de 24 horas que incluiría homenajes, espectáculos públicos y una serie de actos destinados a honrar la memoria de la difunta.
Otero ratificaba el comunicado emitido por el Consejo Superior Justicialista meses atrás, en su sede de Av. Córdoba 1184, anunciando la decisión del Poder Ejecutivo de repatriar los despojos de la dirigente revolucionaria:

El Partido Justicialista hace conocer a la opinión pública que la excelentísima señora Presidente de la Nación, doña María Estela Martínez de Perón, en cumplimiento de la voluntad y expresas instrucciones del señor teniente general Juan Perón, procederá en el transcurso del corriente año a realizar la repatriación de los restos mortales de la Jefa Espiritual de la Nación, la inolvidable compañera Evita1.
De esta manera se desea llevar al ánimo de todos los peronistas la tranquilidad de saber que en su momento  llegarán sus restos en forma oficial, para que el pueblo pueda rendirle su sentido homenaje y que tendrán descanso el lado de nuestro líder, para que, desde la inmortalidad guíen los destinos luminosos de la Patria y sellar así una etapa de la Historia.

La reunión del consejo directivo de la CGT tuvo lugar el viernes 16 a las 11 a.m. Para entonces, al avión con los restos mortales de la ex Primera Dama se disponía a partir y el gobierno tomaba decisiones con respecto a la recepción y el destino del cuerpo.
Casi a la misma hora, el Comando en Jefe del Ejército salió al cruce de ciertas versiones que hacían referencia al acuartelamiento del arma, desmintiéndolas categóricamente y luego mantuvo una reunión con el ministro de Defensa, Adolfo M. Savino y los altos mandos de la Armada y la FAA.
Algo parecido aconteció en el Departamento Central de Policía donde su plana mayor mantuvo una reunión de urgencia para abordar la situación A las 21:00, cuando el Boeing que traía el féretro se hallaba sobre el Atlántico, María Estela Martínez de Perón habló por cadena nacional desde la Quinta Presidencial de Olivos2.

Al pueblo argentino:
En mi carácter de presidente de la Nación y en nombre del gobierno nacional, bajo el amparo de la Divina Providencia, tengo el emocionado privilegio de anunciar al pueblo argentino la fausta nueva de que, en estos momentos, vienen en viaje de retorno a su patria, los sagrados restos mortales de la señora doña María Eva Duarte de Perón, jefa espiritual de la Nación.
En cumplimiento de la misión que se le encomendó al señor ministro de Bienestar Social, don José López Rega, Arribará al Aeroparque  de nuestra capital, en el día de mañana, 17 de noviembre, a las 10 horas, repatriando tan preciada reliquia.
Más allá de las pasiones humanas, el general Perón y Eva Perón, cual rutilantes estrellas en el cielo de la Patria, guiarán desde su inmortalidad el camino de nuestra recuperación nacional.
A su llegada, se celebrará una ceremonia religiosa con la presencia de los ministros del Poder Ejecutivo nacional: Luego la comitiva acompañará los restos a la residencia presidencial de Olivos, donde descansarán provisoriamente al lado del general Perón hasta tanto se dé cumplimiento a lo dispuesto por la ley del Altar de la Patria.
Las ineludibles necesidades del acondicionamiento de la cripta, impedirán por el lapso aproximado de dos semanas, que la misma sea visitada. Una vez solucionados los citados problemas, el pueblo tendrá acceso para rendirle justo homenaje.
Es nuestro profundo deseo de que el retorno de los sagrados restos de la compañera Evita sean una prenda de paz y de unidad para todos los ciudadanos del país. Por ello, apelo a los cristianos sentimientos y a los valores espirituales de toda la comunidad nacional para que este instante histórico sea el nexo con que se amalgame la grandeza y la felicidad del país, dentro del respeto mutuo en armónica convivencia.
Los pueblos que honran a sus héroes merecen el respeto de las generaciones venideras. Pero cuando la honra nace de lo profundo del alma, es Dios quien se alegra por tal calidad humana.
Nuestro Pueblo ama, agradece y rinde sincero homenaje a quienes todo lo dieron por los destinos de la Patria. 

Los hechos en Madrid se sucedieron de la siguiente manera: pasado el mediodía, un furgón recogió el cuerpo de Eva Perón en Puerta de Hierro y lo condujo al Aeropuerto Internacional de Barajas donde un avión de Aerolíneas Argentinas aguardaba para embarcarlo. Lo hizo a las 2 p.m. hora argentina (18:00 hora de Madrid) en una ceremonia a la cual asistieron funcionarios de la Cancillería española encabezados por su titular, el Dr. Pedro Cortina Mauri, personal de la legación argentina y representantes de la prensa, tanto de España como varios países de Europa.
El Dr. Cortina le entregó a López Rega una carta del Generalísimo Franco para la presidente argentina y saludó al embajador José Campano con quien intercambió unas palabras. En el hall central y las azoteas, doscientos argentinos residentes en la península agitaban banderas y entonaban consignas mientras los reporteros intentaban registrar las escenas.
Ricardo Otero hace el anuncio durante al acto
organizado por la JSP en la sede de la CGT

Para entonces, la prensa ibérica especulaba con los motivos de esa repatriación, insinuando la posibilidad de que tras la pantalla de la voluntad de Perón se ocultaba la urgente necesidad de apaciguar los ánimos y propiciar la reconciliación a nivel nacional. Otros iban más lejos al afirmar que se estaban cumpliendo las exigencias de los montoneros no solo para evitar su accionar violento sino para recuperar el cadáver de Aramburu, secuestrado el mes anterior.
El vuelo especial partió de la estación aérea a las 19:40 hora local (15:40 hora argentina), con José López Rega, el embajador Campano y las 28 personas de la comitiva al Medio Oriente, encabezadas por Celestino Rodrigo, futuro ministro de Economía de la Nación.

-La Operación Retorno del cadáver se ha hecho en silencio porque sólo calladamente podría hacerse –manifestó López Rega a los reporteros antes de abordar el vuelo- En Buenos aires solo habrá una sencilla ceremonia en la que el pueblo argentino rendirá homenaje popular a la que fue su ídolo. La vuelta de los restos de Evita a la argentina aun puede obrar el milagro de llevar la concordia y la armonía a nuestro pueblo. Por eso se efectúa en el segundo aniversario del regreso del general Perón a la Argentina.

Para entonces la CGT había dado a conocer un nuevo comunicado expresando el júbilo de los trabajadores por la llegada de los restos:

El unánime sentimiento de nuestro pueblo vibra en lo más profundo de su ser al recibir los restos de su insigne abanderada, en su tierra, que amó con pasión desbordante, hasta consumirse físicamente en la hoguera de su llama divina al servicio de la patria y los trabajadores.
Eva Perón regresa al igual que nuestro genial conductor, el teniente general Juan Perón, como prenda de paz y unión de los argentinos.
Su memoria, eternamente venerada, es síntesis de un pueblo que transita su camino victorioso hacia la revolución en paz.
La repatriación de sus restos es la acción concreta de esa mano abstracta y fiel ejecutora de la voluntad de Perón y su pueblo, la Presidente de los argentinos, señora María estela Martínez de Perón.
La Confederación General del Trabajo, columna vertebral de este maravilloso pueblo, que es el de los , sans-serif; font-size: 11pt; argentinos, siente así colmada una de sus más queridas aspiraciones.

El Boeing de Aerolíneas Argentinas se posó en la VII Brigada Aérea de Morón pasadas las 6 a.m. La máquina tocó suavemente la pista, rodó hasta la plataforma y una vez frente al edificio principal detuvo sus motores. Personal de la base se aceró a la puerta trasera para retirar el féretro en tanto López Rega, el Dr. Campano y el resto de la comitiva descendían por delante para saludar al comandante de la base, quien esperaba al pie junto a otros oficiales.
Se dirigieron todos al interior de la estación y allí esperaron que los soldados introdujesen el ataúd en el Fokker TC-76 que aguardaba a pocos metros, para conducirlo en un corto vuelo hasta el Aeroparque Metropolitano.
Para ese momento, las 62 Organizaciones habían dado a conocer su propio comunicado expresando la alegría del sector trabajador:

Hoy es un día de gloria para la argentinidad porque los restos sagrados de Evita vuelven al suelo patrio, de donde fue arrancado por las tiranías apátridas.

A las 09:45 el helicóptero que traía a la presidente desde la Quinta Presidencial se posó en el sector militar del Aeroparque.
“Isabel” bajó acompañada por el edecán naval y se dirigió al edificio escoltada por efectivos de la Policía Militar. Allí la esperaba el gabinete completo (a excepción de López Rega que se hallaba en vuelo), a saberse, los ministros Alberto Rocamora, Alberto J. Vignes, Antonio J. Benítez, Adolfo M. Savino, Alfredo Gómez Morales, Oscar Ivanissevich y Ricardo Otero, el jefe de la Casa Militar, coronel Carlos Alberto Corral; el secretario de Prensa y Difusión José María Villone, Jorge Conti y demás autoridades, algunas de las cuales se encontraban allí desde las 08:35. Poco después, se hicieron presentes las señoras Erminda Duarte de Bertolini y Blanca Duarte de Álvarez Rodríguez, hermanas supérstites de Evita, quienes saludaron a la jefa de Estado y se pusieron a conversar con ella.
El transporte de la Fuerza Aérea despegó de Morón a las 09:30 y veinte minutos después aterrizó en el Aeroparque. La nave carreteó y después de poner las turbinas en reversa, se dirigió hasta el sector militar donde María Estela Martínez de Perón y su comitiva aguardaban su llegada.
Secundada por su gabinete, María Estela Martínez de Perón comunica por
Cadena Nacional que los restos de Evita vuelan de regreso a la Argentina
(Imagen: "La Nación")

El avión se detuvo frente al palco y antes de que apagar sus motores, hombres de civil se dirigieron hacia él para formar dos hileras a cada lado de la compuerta trasera, formando una suerte de pasillo. Eran elementos de la Triple A encabezados por el mismísimo Rodolfo Almirón.
Justo en ese momento la portezuela se abrió dejando ver el féretro envuelto por una bandera. El primero en descender fue López Rega llevando un sobre blanco en la mano izquierda (la carta de Franco para “Isabel”). Detrás lo hizo el embajador José Campano seguido por miembros de la tripulación.
Seis efectivos de la custodia retiraron el catafalco y lo depositaron sobre un armazón metálico provisto de ruedas para arrastrarlo lentamente hacia el palco. ”Isabel” aguardaba flanqueada por las hermanas de Evita y los integrantes del Ejecutivo apiñados detrás. Para entonces, López Rega y Campano se habían ubicado entre ellos y esperaban con gesto grave.
El cajón fue colocado sobre un taburete de madera con uno de sus extremos apuntando hacia el comité de recepción y el otro hacia la pista. Entonces, Erminda y Blanca Duarte se acercaron a él y con lágrimas en los ojos depositaron dos ofrendas florales sobre la bandera. Inmediatamente después, se acercó al micrófono el padre Héctor Ponzo, capellán del Regimiento de Granaderos a Caballo, quien rezó el responso e impartió la bendición, escenas que fueron registradas por los medios de prensa y cámaras de la televisión. 
Finalizada la ceremonia, los seis integrantes de la custodia tomaron el cajón por sus manijas y lo condujeron hasta el Rambler Classic 660 de la empresa funeraria, que esperaba a pocos metros de distancia. Lo introdujeron en la parte posterior y regresaron a sus filas para formar dos filas a cada lado.
Matones de la Triple A fuertemente armados escoltan el cuerpo de Evita.
La imagen dio la vuelta al mundo
(Fotografía: "Gente y la Actualidad")

La imagen de esos hombres tenebrosos exhibiendo en sus manos sus armas asesinas dio la vuelta al mundo generando una sensación de espanto y rechazo que nada bien le hicieron a nuestro país.
El cuerpo de Evita iniciaba el recorrido hasta el lugar de su postrer reposo escoltada por los matones de la temible organización parapolicial creada por su marido, para aplastar a sangre y fuego a la izquierda nacional.
El cortejo salió de la estación aérea encabezado por un coche de la custodia; varios más cerraban la formación además de las motocicletas de la Policía Federal que iban cubriendo los flancos. Eran las 10.15 a.m. y una verdadera multitud se agolpaba fuera aguardando su aparición3.
Para desazón de la gente, la columna ganó velocidad y desapareció rápidamente, Isabel con las hermanas de Evita en el primer auto y el resto de la comitiva detrás, parte de ella en sus vehículos particulares.
Fue una decepción para el pueblo allí reunido ver alejarse el cortejo a tanta velocidad. Lo hizo por la Av. Obligado en dirección sur; en La Pampa dobló a la derecha y continuó hasta Av. Lugones para seguir derecho rumbo a la Gral. Paz.
La gente en las veredas saludaba su paso agitando banderas, ostentando retratos, entonando cánticos y saltando. Algunas personas lloraban, otras intentaban aproximarse para tocar el cajón, produciendo forcejeos, caídas y desmayos. “Perón, Evita y ahora Isabelita” se escuchaba gritar; “Gracias Isabel, gracias Isabel” y el infaltable “Se siente, se siente Evita está presente”.
Responso en el Aeroparque Metropolitano. Parado a la derecha
Rodolfo Almirón, jefe operativo de la Triple A

La caravana fue incrementando la velocidad y así llegó a Av. Libertador, bajo cuyo puente la Policía Federal y la Motorizada debieron redoblar sus esfuerzos para evitar que la multitud se lanzara sobre el coche fúnebre.
Veinte minutos después llegó a la Quinta Presidencial. Los autos doblaron por Malaver y cuando los relojes daban las 10:45 ingresaron por la Puerta 5 para dirigirse directamente a la capilla Nuestra Señora de Luján donde personal de guardia y servicio esperaba junto a algunos funcionarios.
Una vez más la custodia retiró el féretro y lo condujo al interior del templo para depositarlo junto al líder del movimiento. En torno a ambos se ubicaron la presidente, las hermanas de Evita y los miembros de la comitiva quienes escucharon el responso del padre Ponzo en silencioso recogimiento. Finalizada la ceremonia permanecieron allí unos minutos y enseguida se retiraron.
La nota enviada por Franco a "Isabel" Perón recién se difundió tres días después. En ella, el Generalísimo manifestaba su agradecimiento por el contenido del mensaje remitido oportunamente por la mandataria en la persona de José López Rega, en referencia  alas gestiones realizadas por el gobierno español para posibilitar la repatriación de los restos.

Deseo agradecer sus expresiones en oportunidad d €la misión cumplida en España para la repatriación de los restos de María Eva Duarte de Perón.
Conozco, asimismo, el contenido del decreto de vuestro Poder Ejecutivo, encargando a vuestro embajador extraordinario que exprese a mi gobierno y al pueblo español el reconocimiento del gobierno argentino y de toda esa querida Nación, por la cristiana custodia que en España se dio a los restos mortales de doña María Eva Duarte de Perón, y expreso a vuestra excelencia mi reconocimiento por tales manifestaciones.
Ha sido para España un señalado honor el haber sido elegida por el excelentísimo señor general Perón como reposo provisional de los restos mortales de su digna esposa.
Al llegar esa custodia a su fin con la misión del ministro López Rega, formulo votos por que el cuerpo de doña Eva Duarte de Perón descanse en paz en el altar de la patria argentina, y encomiendo estas cartas en las buenas manos de vuestro ministro de Bienestar Social, con el ruego de que la haga llegar a vuestra excelencia, a quien reitero las seguridades de mi más alta consideración y especial amistad.

España cerraba su estrecho vínculo con el líder justicialista, iniciado a poco de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Apenas quedaba como muestra de tan extenso y marcado proceso la residencia "17 de Octubre" en el distinguido barrio Puerta de Hierro, magnífica y silenciosa propiedad rodeada de parques y árboles, por la cual desfilaron a lo largo de una década mandatarios, magistrados, dirigentes y militantes de toda laya.


Cumpliendo con lo prometido, una vez que los restos de Eva Perón estuvieron de regreso en el país, los montoneros restituyeron el cadáver de Aramburu, sustraído la noche del 15 de octubre para presionar al gobierno.
El féretro pareció en el interior de una Ford Ranchero blanca, patente B-1126725, abandonada en la acera sur de Salguero 2410, entre Araoz y French, frente al Parque Las Heras. El lugar tenía su significado porque en el mencionado paseo estuvo la demolida Penitenciaría Nacional, hito emblemático del peronismo por haber sido el lugar donde Valle y sus seguidores fueron fusilados4.
A las 08:30 horas, un llamado anónimo informó a los medios de prensa sobre la presencia de la camioneta y su carga. De manera inmediata varios reporteros se dirigieron hacia ese punto y al no contar con ningún teléfono para avisar a las autoridades, intentaron hacerlo desde un domicilio particular. Dio la casualidad que justo cuando estaban por tocar el timbre de un departamento, pasó un patrullero de la comisaría 21ª con cuatro agentes abordo, a quienes detuvieron para advertirles sobre lo que estaba sucediendo. 

Los montoneros devuelven el cadáver de Aramburu

Sorprendidos, los uniformados descendieron del móvil, desenfundaron sus armas y luego de ordenarle a curiosos y periodistas retroceder, se aproximaron despaciosamente para inspeccionar.
Comprobada la existencia del ataúd, dieron parte al Comando Radioeléctrico y procedieron a desviar el tránsito, manteniendo distante a la multitud que aumentaba a medida que pasaban los minutos.
Numerosos patrulleros y personal del Cuerpo de Vigilancia llegaron para examinar el rodado. Un agente vestido de civil extrajo un cortaplumas y seccionó la lona que recubría el sarcófago para confirmar que efectivamente, pertenecía al ex presidente de facto.

-Es el cajón de Aramburu – le dijo a sus compañeros volviéndose hacia ellos.

El mismo se hallaba sucio y daba la sensación de haber estado enterrado o al menos expuesto a la intemperie.
Minutos después, aparecieron el general (RE) Bernardino Labayru y César Noguera, presidente y vice de la recientemente organizada Comisión Pro Recuperación de los Restos del General Aramburu, quienes confirmaron el hallazgo.
Una hora después llegó un camión-grúa de la Policía de Tránsito y detrás una ambulancia matrícula 460246, en cuyo interior fue colocado el féretro.
A las 11:35 se vio descender de un auto particular al comisario Margaride, acompañado por otros oficiales. Al aproximarse al personal este lo impuso de la situación y de la decisión de conducir la camioneta y el cadáver al cuartel de la Policía Montada en Palermo5, actuaciones que el recién llegado aprobó antes de partir de regreso. Paralelamente, la grúa y la ambulancia se pusieron en marcha y una vez en la dependencia se le notificó a la familia que el cuerpo del militar había sido restituido6.
Tras diecinueve años de ausencia, Eva Perón descansaba definitivamente en su tierra y el general Aramburu hallaba la paz definitiva luego de un segundo cautiverio, tan traumático como el anterior. 



Imágenes



El Boeing de Aerolíneas Argentinas se dispone a partir de Barajas
con el cuerpo de Eva Perón
(Imagen: AP para "La Nación")



El ministro de Relaciones Exteriores de España, Pedro Cortina Mauri
le entrega a López Rega un sobre para "Isabel" Perón
(Imagen: AP para "La Nación")




El Fokker TC-76 de la Fuerza Aérea Argentina acaba de posarse en el Aeroparque
trayendo desde la Base Aérea Militar de Morón el cuerpo de Evita


López Rega desciende del transporte de la FAA portando en su mano el sobre
con al carta que el Generalísimo Franco le envió la presidenta. Detrás hace lo
propio el Dr. José Campano, embajador argentino en España


Personal de la Fuerza Aérea (detrás) ayuda a empelados de la funeraria y
miembros de la custodia a retirar el sarcófago del interior del avión


"Isabel" se dirige al palco acompañada por el canciller Alberto J. Vignes
y el jefe de la estación militar del Aeroparque Metropolitano


La jefa de Estado dialoga con Erminda y Blanca Duarte


Encabezando la ceremonia


Otra vista e la ceremonia


Responso a cargo del padre Héctor Ponzo
capellán del Regimiento de Granaderos a Caballo


Blanca y Erminda, hermanas de Evita, depositan ofrendas
sobre el cajón que contiene sus despojos
(Imagen: "La Nación")


Imagen terrorífica. Elementos de la Triple A y custodios de obscura procedencia escoltan el cuerpo de Eva Perón fuera del Aeroparque Metropolitano


La gente se agolpa en las calles para ver pasar el féretro
(Imagen: "La Nación")


El cortejo abandona el Aeroparque fuertemente escoltado


La caravana con los restos de Evita desciende de la
Av. General Paz fuertemente escoltada en dirección
a la Quinta Presidencial de Olivos


La multitud se apiña en las calles para ver pasar los restos


Gente asomada a los balcones


"Pirulo", jefe de la barra brava del Club Tigre y guardaespaldas
de su presidente, el concejal justicialista de San Fernando Gerardo
Antonio Vitale, entre las miles de personas que se congregaron frente
a la Quinta Presidencial de Olivos


El cortejo dobla por la calle Malaver en dirección a la Puerta 5


Los vehículos ya ingresaron a la residencia


Ceremonia en la capilla Ntra. Sra. de Luján, Quinta
Presidencial de Olivos



El 17 de noviembre por la mañana apareció abandonada esta camioneta
Ford Falcon Ranchero frente al Parque Las Heras. En su interior yacía
envuelto por una lona el cajón con los restos del general Aramburu
(Imagen: "La Nación")


El féretro del general Aramburu se observa en la parte posterior de
la Falcon Ranchera. La policía establece un cordón de seguridad
(Imagen: "La Nación")



Otra vista de la camioneta. Periodistas
y curiosos han sido alejados. El tránsito
se encuentra cortado
(Fotografía: "Gente y la Actualidad")

Un inspector de policía corrobora que el cajón que se encuentra
dentro de la camioneta pertenece al Tte. Gral Aramburu
(Fotografía: "Gente y la Actualidad")

Notas
1 El documento fue leído a los periodistas por la diputada nacional por Tierra del Fuego Esther Fadul de Sobrino, quien se hallaba acompañada por Guillermo Herminda, Norma Kennedy, Haydée Ferrara de Pando, Anteo Juan Poccione, Demetrio Vázquez, Adolfo Vázquez Peña, y Magdalena Alonso de Seminario, integrantes del Consejo Superior del movimiento.
2 Lo hizo acompañada por todo el gabinete.
3 La CGT había dispuesto un paro de transportes simbólico entre las 11 y las 11:15 a.m. Al mismo tiempo, llamó a los trabajadores a concentrarse en las calles por las cuales pasaría el cortejo, indicando portar solamente banderas argentinas.
4 La camioneta llevaba en la parte superior izquierda del parabrisas una cruz verde de médico. Carecía de luneta y en su lugar había trozos de plástico blanco cubriendo la ventana trasera. El cajón se hallaba colocado en forma oblicua y estaba cubierto por una lona marrón claro.
5 Los cuarteles se encontraban en Av. Figueroa Alcorta y Cavia.
6 Pasado el mediodía los restos del teniente general Aramburu fueron conducidos de regreso a La Recoleta. La inhumación se llevó a cabo a las 13:00 hora,s en la bóveda familiar, ante una nutrida concurrencia.